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(11) Queman transporte de Los Flamers durante la guerra

Pérdidas

450 mil dólares se perdió en equipo.


Cita
  Nos llevamos una gran desilusión y nunca volvimos a El Salvador.”

Roberto Bueno, de los Flamers.
Septiembre 2004.

 
Aquélla parecía una jugarreta del destino: quemar el transporte de un grupo cuyo nombre era Los Flamers.

Pero el que hace jugarretas con fuego se quema. El 26 de noviembre del 1988, a las 8:45 de la mañana, un sonido trepidante asustó a vecinos y clientes del Hotel Terraza, en San Salvador, incluso a los integrantes del grupo mexicano. Una bomba había estallado.



Trabajadores, músicos, huéspedes y curiosos llegaron a ver qué había pasado. “Vimos que el fuego estaba quemando el furgón”, remembra Salvador Natividad, mesero del hotel, con más de 25 años de trabajar ahí. Pero lo que había pasado era lo insospechado: la detonación había destruido dos vehículos de Los Flamers. Uno era una casa rodante completamente equipada; el otro, el furgón con todos los instrumentos y demás equipo para conciertos.

Las pérdidas se calcularon en 450 mil dólares, según Roberto Bueno, músico y representante de la banda. Más que eso, al no tener instrumentos no podían tocar. ¿Hay peor forma de lastimar el alma de un músico? El hecho, en pleno conflicto civil salvadoreño, fue atribuido a un ataque guerrillero. Fuentes consultadas que no quisieron ser identificadas, sin embargo, manifestaron que también pudo haberse tratado de un arreglo de cuentas entre dos empresarios contratistas.

Al final, el concierto que habían venido a hacer fue en pro del grupo, para tratar de recuperar un poco de dinero. Los Flamers y su “Juana, la cubana”, eso sí, nunca más volvieron al país. ¿Con qué ganas?

Nos llevamos una gran desilusión y nunca volvimos a El Salvador.”

Roberto Bueno, de los Flamers. Septiembre 2004.

Pérdidas

450 mil dólares se perdió en equipo.