Amerita que se les dé una oportunidad para que continúen con sus estudios, porque la mayoría son universitarios.”
Jueza Mirian Salazar, quien dio libertad a 11 jóvenes en el caso Tormenta Tóxica
El nombre, hay que aceptarlo, ponía el moño en un caso que tuvo todos los ingredientes de un escándalo: Tormenta Tóxica.
Y el hecho tocó tierra de farándula cuando se conoció que entre los capturados había artistas: Roberto Mario Jovel (percusionista del grupo de jazz Tres Ramas del Árbol), Julio del Águila, Ramón Adonai García y José
Arnoldo Rojas (integrantes del grupo de danza acrobática Capoeira) estaban entre los 15 acusados de “instigación e inducción al consumo de drogas”. La captura había ocurrido el 23 de marzo de 2003, durante una fiesta “rave” en Amatecampo.
Estuvieron en Mariona mientras se seguía el debido proceso. El arte se encerró con ellos. “Comenzamos a hacer arte aquí por las ganas de practicar la capoeira”, explicaba García. Consiguieron el permiso, fabricaron
instrumentos artesanales y desataron Brasil en la cárcel.
El 26 de junio de 2002, los músicos y otros siete involucrados fueron dejados en libertad condicional . “Fueron víctimas del hecho de desviar la atención
a casos más relevantes para el país”, opina Orus Villacorta, periodista.