Ahí pernoctamos por todo un mes. Era nuestra segunda casa y todo el tiempo del mundial lo pasamos ahí (en el edificio).”
Jaime Vilanova, narrador deportivo. Julio 2002.
Material
NOVECIENTOS mil dólares fueron las pérdidas por el
siniestro.
El fuego no tuvo piedad y derritió, de a uno, los goles que con tanta gracia había hecho “el Mágico”. Fue incinerando con malicia los campeonatos de los Bulls, las coronas
del Águila, los reportajes especiales de Jenny Galdámez en “Cuatro visión”. El fuego borró la historia documentada.
Estudios de grabación, equipo de oficina, techo y paredes también se fueron. Novecientos mil dólares en pérdidas fue el total.
Fue un 11 de julio de 2002. El incendio inició en la sala de edición de TCS Noticias, con sede en el canal, y se expandió por todo el edificio. “Cortocircuito”, resolvieron las autoridades.
El siniestro dejó secuelas. “Fin de semana” debió grabar desde entonces desde Canal 2. Ronald Calvo, gerente general de la empresa televisiva, se accidentó al caminar entre los escombros. TCS aligeró el proceso de unificación
de personal y edificios de sus tres canales. Y Jaime Vilanova aún se sentía ahí, de noche, narrando Corea-Japón.
“El mundial marcó una relación especial entre los de deportes y el edificio”, concluía. Todo era melancolía. Cenizas.