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(22) Fallece Aniceto Porsisoca víctima de cáncer



  Las lágrimas que vemos verter al pueblo son bendiciones para Carlos.”

José Álvarez Pineda, hermano de Aniceto. Junio, 1993.

 

Trayectoria

CUARENTA años duró su vida artística. Murió a los 65 años.

 

A las 4: 45 de la madrugada del 9 de junio de 1993 el cómico por excelencia de El Salvador dejó de existir. Carlos Álvarez Pineda, Aniceto Porsisoca, moría víctima de cáncer de garganta.

La noticia conmocionó al país. Aniceto —camisa a cuadros, matate, pantalón desgastado, botas destartaladas— era y sigue siendo considerado una de las figuras del espectáculo más populares de El Salvador. “Era un hombre sencillo sin pretensiones de ser el mejor comediante”, dice Willie Maldonado, presentador de TV. “Aunque lo era.”

Trabajó durante 40 años en el espectáculo. Fue actor, comediante de televisión y radio. Sus programas más populares fueron “Oficina para todos”, con Paco Medina Funes y “Las puntadas de Aniceto”, con Rey “el Chele” Ávila.

El Gobierno de la república lo declaró Hijo Meritísimo de El Salvador por su contribución al arte nacional. También se ordenó que se le asignara por cuenta del Estado una pensión vitalicia de 1 mil 500 colones. Y también heredó una de sus mejores y más sabias frases: “Es que uno de cipote es tonto”. Pues sí.