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| TRAGEDIA |
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30 personas resultaron golpeadas. |
| Cita |
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A partir de ese hecho, se mejoró mucho la logística de conciertos.”
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Eran años en los que ver a Raúl Velasco y su programa era como ir a misa, por la noche. “Siempre en domingo” llegó, así, el 8 de diciembre de 1992 al país, encumbrado,
a grabar el programa en nuestras tierras. El menú de aquella noche era suculento: Luis Enrique, Ricky Martin, Garibaldi... Lo mejorcito de la
época. Pero al filo de las 3 de la tarde, un suceso agrió el banquete, maldijo la misa. Varios jóvenes se amontonaron frente a las puertas de la Feria Internacional en espera de que las abrieran. Cuando por fin se hizo, una estampida humana entró
en el lugar como agua que fluye al ser abierta una compuerta de una represa. Los que estaban al frente fueron atropellados por los de atrás. Camila Mirella Díaz era una. Cayó al suelo y zapatos, tacones, piernas, gente, empezaron a pasar sobre ella. La
multitud la embistió. La mató. “Vi a gente llorando y herida”, relata el periodista Julio Marenco, testigo ocular de la tragedia. El alud humano también causó golpes en otras 30 personas. El show, sin
embargo, se desarrolló en completa normalidad. Pero “¿cómo iba a gozar del espectáculo después de ver eso?, concluye Marenco. ¿Cómo? TRAGEDIA 30 personas
resultaron golpeadas. A partir de ese hecho, se mejoró mucho la logística de conciertos.” Julio Marenco, testigo. Agosto 2004 |