Estaba
muy contento porque el programa quedaba
en buenas manos.”
Daniel Rucks, en alusión
a Max González, quien lo sustituyó.
Junio de 2000.
ˇFanfarria...!” nunca
más se volvió a oír. El domingo
25 de junio de 2000, el Firpo tuvo un aficionado
más los domingos en el estadio, Timoteo Pampa
dejó de prenderle fuego al rancho y nadie
se puso más indeciso aún oyendo la
tonadita de “Decídete”. El domingo 25 de
junio de 2000, Daniel Rucks dejó la televisión.
El anuncio
lo había hecho días antes. Argumentaba
que todo tiene una etapa en la vida y la suya, metida
ahí, en esa cajita mágica llamada
televisor animando “Domingo para todos”, había
pasado.
Su último programa fue melancólico.
Antologías, saludos, miedos, tristezas, recapitulación...
De todo hubo, menos lágrimas saladas de Daniel.
“Pensé
que iba a llorar”, decía al día siguiente,
“pero no es que haya estado carente de emociones,
lo que pasa es que siempre he manejado muy bien
la adrenalina”.
Timoteo Pampa lloró por él. Su personaje
dijo todo lo que Daniel no pudo. Se despidió
con garra de sus enemigos y amigos. Adiós
“ˇFanfarria!”, adiós “ˇDecídete!”.
El lunes lo esperaba la vida familiar, una agencia
de publicidad y una bandera tricolor, no necesariamente
la del Firpo.