Agosto/18/2004.
El batallón Cuscatlán III, que parte
mañana a relevar al segundo contingente salvadoreño
desplegado en la ciudad de Nayaf, Iraq, tuvo ayer
su último programa de agenda antes de viajar,
cuando los 380 miembros del nuevo grupo se reunieron
con sus parientes en el Comando de Fuerzas Especiales,
en Ilopango. Los familiares
de la tropa, que viajaron desde diversos puntos
del país, llegaron desde muy temprano a la
guarnición militar para participar de un
evento religioso y de un almuerzo.
La actividad, a la
cual no tuvo acceso la prensa, también contó
con la presencia del alto mando de la Fuerza Armada
y jerarcas religiosos.
El ministro de la Defensa Nacional, Otto Romero,
reveló que la tropa saldrá mañana
en vuelos militares cuyo transporte ha sido proporcionado
por Estados Unidos.
“No tenemos ruta de vuelo; pero salimos el 19 (mañana).
Pueda que sea en tres o cuatro vuelos”, dijo Romero.
El tercer
contingente parte en medio de una serie de supuestas
amenazas terroristas difundidas por medio de internet,
en los que se advierte a El Salvador que no envíe
más tropas, so pena de sufrir atentados en
su territorio y de hacer “un infierno” a los militares
en Iraq.
El ministro calificó de “terrorismo cibernético”
las amenazas.
Aunque según Orellana el viaje de los soldados
es mañana, algunos de éstos, que pidieron
el anonimato, aseguraron que les pidieron que se
prepararan para partir hoy.
El nuevo contingente sustituirá
a 374 hombres que se encuentran en Nayaf desde febrero
y se instalará en la ciudad de Hilla, unos
110 kilómetros al norte de Nayaf.
El segundo grupo
estaba compuesto por 380 soldados, pero un ataque
en abril costó la vida a uno de ellos y heridas
en 14 más. Cinco heridos volvieron a El Salvador
hace dos meses. Nos
toca rezar por su bien
Ana Yanira Delgado encomienda al Creador la
salida y el regreso de su compañero de
vida, Mauricio de Jesús Luna, con quien
ha procreado cuatro hijos, el mayor de ellos de
tan solo nueve años de edad.
Nos toca rezar porque llegue y regrese
con bien. Aquí será una obra de
Dios que llegue con bien y que venga con bien,
exclama la mujer, mientras se apresta a encontrarse
con quien ha convivido por más de 10 años.
Delgado llegó a la despedida de las tropas
en compañía de tres de sus cuatro
hijos: Patricia Elizabeth, de 11 meses; Óscar
Armando, de ocho años; Joselyn Yamileth,
de cuatro años. Mauricio de Jesús,
de nueve años, no pudo ver a su padre,
ya que se quedó en su casa por estar enfermo
de los ojos.
La mujer asegura que en los días anteriores,
los hijos mayores del militar le han pedido a
su padre que se cuide y que ojalá regrese
con bien de la misión. Delgado, tras la
ceremonia privada de despedida, salió junto
a sus hijos rumbo a su natal San Luis Talpa.
Preocupa la situación
Leonor Lozano González llegó desde
el oriente del país en compañía
de sus cuatro hijos menores a despedir a su vástago
mayor, que está enlistado para viajar a
Iraq.
La mujer, originaria de la hacienda La Carrera,
en Usulután, encomienda ahora al Todopoderoso
la salida y llegada de su hijo, José Salvador,
que con 26 años de edad ya es padre de
tres hijos.
Confiamos en Dios en que así como
van a llegar con bien, van a regresar con bien,
dice la madre del soldado, mientras se apresta
a ingresar junto a sus otros hijos, Ingrid Marcela,
Nubia Stefanny, René Alberto y Ana Imelda,
al Comando de Fuerzas Especiales (CFE), en Ilopango.
Lozano recuerda que el dinero que gana su hijo
como militar le sirve para sufragar los gastos
de hogar. Él nos ayuda a la familia,
dice.
La situación convulsa en Iraq no deja
de preocuparla.
Los hermanos menores del soldado hacen votos
porque éste regrese con bien al final de
su misión en suelo iraquí, previsto
para febrero de 2005, al cabo de año y
medio de misión.
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