Ir a la portada
 


NO PARTICIPARÁN. El tercer contingente de 380 efectivos militares salvadoreños destacado en Iraq no prestará seguridad durante los comicios de ese país, a realizarse el 30 de enero de 2005.
Cuscatlán ajeno a votación en Iraq

Amadeo Cabrera
politica@laprensa.com.sv

La seguridad de las elecciones parlamentarias, dice el coronel Roberto Artiga Chicas, estará a cargo de la nueva Policía y Guardia Nacional de Iraq.



  Siempre vale la pena ayudar a un pueblo que lo necesita y mostrarle solidaridad.”

Roberto Artiga, comandante BC III

 

Cuscatlán
en Hilla
380
hombres
integran el tercer contingente.


28
proyectos
de obras civiles ejecutan en Babil.

 

Las tropas salvadoreñas destacadas en la ciudad de Hilla, en Iraq, no participarán en los operativos de seguridad de las elecciones del 30 de enero próximo, cuando los iraquíes votarán por una asamblea que se encargará de redactar una nueva constitución.

“Durante la fase de elecciones (30 de enero próximo) nos mantendremos dentro de los campamentos, completamente alejados a cualquier centro de votación”, reveló el comandante del batallón, Roberto Artiga Chicas, al contestar por medio de correo electrónico un cuestionario que se le envió de igual forma.

El batallón Cuscatlán III, con 380 elementos, se trasladó en agosto desde la conflictiva ciudad de Nayaf hacia Hilla, unos 100 kilómetros al norte, en busca de una zona más tranquila.

A pesar de que el Ejército salvadoreño ha estado instruyendo a las fuerzas policiales y de seguridad iraquíes, los soldados de El Salvador no participarán en el resguardo de las elecciones.

“Esa tarea e corresponde a las fuerzas de seguridad iraquíes (Policía y Guardia Nacional). En esta fase previa a las elecciones se les orienta sobre los procedimientos de control y seguridad”, dijo Artiga.

Insistió en que el trabajo del batallón está enfocado en ayuda humanitaria, aunque antes se ha trabajado en retenes y en brindar seguridad a convoyes.

“La transición de funciones a las autoridades de Iraq establece que las tareas de seguridad pública son desarrolladas por las fuerzas de seguridad de Iraq”, explicó, cuando la violencia contra las tropas ocupantes se han incrementado, en vísperas de las elecciones, que la etnia sunita no acepta por considerar que se hacen según conveniencia de Estados Unidos.

El militar aclaró que ya no se entrena al personal que integrará la nueva Guardia Nacional de Iraq y que ahora trabajan en 28 obras de infraestructura con un valor de 1.2 millones de dólares, pero se trata de obras abandonadas, no destruidas por la guerra. “Más bien tiene relación con la marginación social que tuvo la población durante décadas de dictadura”, subrayó.


Entrevista con Roberto Artiga
“El pueblo ve que cumplimos”

El comandante del batallón Cuscatlán III, Roberto Artiga, cree que el riesgo de tener salvadoreños en la conflictiva Iraq ha valido la pena para ayudar a la población de ese país.

¿Qué balance hace del trabajo realizado en Hilla?

Positivo, definitivamente, ya que los objetivos se han ido cumpliendo de acuerdo con lo planificado. En enero esperamos completar en un 100 por ciento. Por otro lado, la experiencia adquirida enriquece la unidad y a la institución de la cual formamos parte.

¿Cómo recibe la población la ayuda que ustedes le dan?

Después de mucho tiempo de promesas y propuestas de ayudas que no se habían concretado, la intervención de la Fuerza Armada de El Salvador y las gestiones desarrolladas para lograr canalizar los recursos para ejecutar los proyectos de reconstrucción, han causado un impacto inmediato positivo; la población ha visto que le hemos cumplido lo que le prometimos, además el buen trato y las relaciones que nuestros soldados tienen día a día ha ganado el respeto de los habitantes del área de operaciones bajo nuestra responsabilidad.


Con el riesgo en que se ponen las vidas de salvadoreños, ¿cree que vale la pena el esfuerzo hecho hasta ahora?

Por supuesto que sí, ver la sonrisa de los niños, la hospitalidad mostrada por las autoridades locales y los “sheiks” (jefes de tribu) son indicadores del éxito que estamos obteniendo; siempre vale la pena ayudar a un pueblo que lo necesita y mostrar siempre esa solidaridad que debe caracterizar a los salvadoreños con aquellas personas o países que lo requieren.

Se discute la posibilidad de enviar un cuarto grupo. A su juicio, ¿El Salvador debería seguir con presencia militar en Iraq?

Ésa será una decisión de nuestro Gobierno, que lo evalúa de acuerdo con la información que les enviamos. Nosotros como soldados cumplimos las órdenes del alto mando y las ejecutamos en forma profesional y eficiente.


 
Ir a la portada