Las tropas salvadoreñas en Iraq se retirarán
hasta que se instalen las nuevas autoridades que
resulten electas en la nación asiática y la seguridad
interna de esa esté en manos de un cuerpo de seguridad
preparado, reveló ayer el presidente de la República,
Elías Antonio Saca.
Las declaraciones del mandatario surgieron pocas
horas después que, vía telefónica, el presidente
de los Estados Unidos, George W. Bush, solicitara
a Saca la tarde del miércoles “continuar
aportando su apoyo al nuevo gobierno de Iraq,
con la presencia de tropas”.
Al revelar detalles de la conversación que sostuvo
con el presidente Bush, el mandatario salvadoreño
expresó: “El presidente Bush me pidió que
le siguiéramos ayudando a Iraq y me dijo que si
ya habíamos estado en los tiempos más duros, ahora
había que permitir que se instalen las autoridades
iraquíes”.
Momento del retiro
Según Saca, en este momento lo que se tiene en
Iraq son elecciones, “pronto habrá una asamblea,
esa asamblea elegirá autoridades y esas autoridades
deberán tener preparado un cuerpo de seguridad
pública que se hará cargo de la seguridad interna
de Iraq y ese será el momento del retiro de la
tropa salvadoreña”, manifestó.
Saca no vacila en externar su simpatía con la
idea: “Lo que hemos comenzado, lo vamos
a terminar, es lógico pensar que debemos terminar
el trabajo en Iraq y dejemos instalado un gobierno
que se haga cargo de su país”.
En manos del Ejecutivo está ordenar si el actual
contingente continuará o se envía otro contingente.
El presidente estadounidense, en la conversación
telefónica con Saca, alabó a las tropas salvadoreñas,
a las que llamó “grandes soldados que se
han ganado el respeto de todo los que han tratado
con ellos”.
Reforma migratoria
Fue el presidente George W. Bush quien en esa
conversación reiteró a Saca la propuesta de reforma
migratoria que envió al Congreso, para permitir
a extranjeros obtener permisos temporales de trabajo
para puestos que los estadounidenses no quieren
ocupar.
“Soy el primer miembro anotado para el
cabildeo en el Congreso y lograr una legalización
permanente para los salvadoreños”, respondió
el mandatario.
El tercer contingente de soldados se encuentran
en la ciudad de Hilla, en la provincia de Babilonia,
unos 110 kilómetros al norte de la ciudad santa
de los chiitas.