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“Siento que mi Natividad
viene” La madre del militar sufrió una crisis nerviosa y tuvo que ser llevada hasta el hospital de Sonsonate. |
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Doña
Erminia Ramos de Méndez no tuvo un sueño conciliador la noche
del pasado sábado en su modesta casa ubicada en el cantón
San Andrés, jurisdicción de Guaymango, departamento de Ahuachapán.
Lágrimas y recuerdos cruzaban por su rostro y mente por la ausencia
de su hijo Natividad Méndez Ramos. La mujer, de 45 años de edad, marcada por la vida del campo, hasta llegó a pensar que su hijo estaba por regresar cuando observó las fotografías de éste. Doña Erminia recuerda que esa noche le dijo a uno de sus hijos que estaba con ella: “Yo siento y miro que mi Natividad viene”. Pero luego la mujer rememora que también se dijo: “No puede ser que venga si está muy lejos”. La madre del joven soldado también recuerda que esa noche tuvo un aviso. “Yo siento un ruido como que si alguien viene. Me acosté, pero cuando apagué el foco oí una voz que me dijo ‘mamá’”. Doña Erminia pensó que era uno de sus hijos que llegaba a su casa tras haber asistido a una vigilia. “La noche del sábado sentí que me tocaron la puerta de la casa y que una voz me dijo ‘mamá’. Yo salí a ver porque pensaba que era mi otro hijo que andaba en una vigilia; pero no era nadie”, dice. La angustia que vivió dona Erminia la noche del sábado terminó con la mala noticia de la muerte de su hijo, Natividad. La mujer recibió el mensaje la mañana de ayer cuando se disponía a preparar los alimentos para sus cinco hijos. “Cuando los vi que iban dejé mi maíz y dije ‘por alguna cosa vienen’”, recuerda la mujer, tras narrar cuando un oficial llegó para comunicarle el deceso de su hijo. Y es que ella se encontraba moliendo maíz para hacer las tortillas para el almuerzo. “Dios me quitó a mi hijo”, dice esta mujer que platicó con Natividad el pasado 15 de marzo. Erminia dice que en aquella conversación su hijo le dijo: “Pase feliz Semana Santa y pronto pasarán estos seis meses y ya llegaré”. Ella dice que le respondió: “Dios va a acortar estos meses y pronto vas a estar con nosotros”. Erminia se quedó conforme esperando el 15 de este mes para la próxima llamada. Lo volverá a ver, pero por última vez... Hasta pronto, madrecita, estos días pasarán El soldado Natividad Méndez Ramos escribió una carta a su madre, que mandó con uno de los compañeros de armas que formó parte del primer contingente en Iraq. Algunos fragmentos de esa carta, la última del soldado: Querida madrecita, Herminia Ramos. Reciba un cariñoso saludo de su hijo Natividad. Rogándole a Dios que me la mantenga sana, con buena salud. Le mando este papel para decirle que no se preocupe por mí, ya que yo, gracias a Dios, me voy muy alentado... Cuando sienta algo comuníqueselo a mis hermanos para que ellos vean qué hacen. Por mí no piense tanto, ya que me encuentro bien. Siempre estaré pendiente de toda la familia que queda aquí. Dios los guarde, los proteja y también me los bendiga con sus trabajos y los cuide en todos sus caminos. No se preocupe usted, madrecita, coma tranquila porque Dios me guardará donde yo me encuentro. Hasta pronto madrecita, estos días pasarán. No piense tanto, ya que yo me encontraré bien donde voy a estar, ya que dentro de seis meses voy a volver a verla. Voy a estar pensando en todos ustedes, rogando a Dios los pueda cuidar
y guardar. |
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