Estuvo calle, pero no elegante

Orus Villacorta
fama@laprensa.com.sv

La edición 46.ª del Carnaval de San Miguel estuvo marcada por los desórdenes en el Estadio Charlaix, cuando los asistentes rompieron el cordón de seguridad e intentaron invadir la tarima. Los artistas, entre ellos Tego Calderón y Héctor y Tito, y hasta el mismo alcalde migueleño, Will Salgado, tuvieron que pedir calma reiteradamente a los más de 10 mil espectadores. La canción de Tego, “Punto y aparte, calle pero elegante”, no fue con el evento.

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Citas
Es lamentable que se haya hecho una convocatoria de gente con tanta publicidad y no se haya previsto la seguridad necesaria para que la gente pudiera disfrutar del concierto. Esta música tiende a tener movimientos que pueden ser muy violentos.”

Vicente Montano, de la comisión de hacienda del Sindicato Gremial de Artistas del Espectáculo (ESGAE).

La logística del concierto ha trabajado, pero lastimosamente a veces la gente está tan impaciente, que no puede controlarse.”

Michael Díaz, del grupo Pescozada.

De antemano se debía haber sabido que se darían este tipo de problemas. Igual ocurrió el año pasado (en el concierto de Big Boy) y creo que faltó mucha seguridad.”

Set Code, del grupo Heavy Clan.

Este concierto ha estado más convulsionado. Hemos atendido a muchas personas golpeadas, desmayadas y personas que salieron afectadas por el gas pimienta.”

William Pineda, jefe de la Cruz Roja de Chinameca.


Cifras

-10 mil personas aproximadamente presentes en lacancha del Estadio Charláis

- 150 agentes de la Policía Nacional Civil brindand seguridad

- 100 miembros de cuerpo de socorro presentes

- 5 desmayos

- 15 golpeados

- 3 unidades presentes de la Cruz Roja

Recuerden que somos calle, pero elegantes”, imploraba el boricua Tego Calderón, parafraseando una de sus canciones, a los más de 10 mil asistentes que, impulsados por la incontenible emoción de ver de cerca al artista más importante del reguetón caribeño, habían roto el cordón de seguridad y amenazaban con causar una desgracia en las instalaciones del Estadio Charlaix, la noche de sábado en el Carnaval de San Miguel.

Tal y como Fama les contó ayer, la mayor expectativa de los asistentes al carnaval (que según el Comité de Festejos de la ciudad oriental alcanzó el millón de personas), era por presenciar la participación artística internacional, encabezada por los puertorriqueños Tego Calderón y Héctor y Tito.

Sin embargo, la jornada se vio empañada cuando constantes brotes de violencia casi obligan a que los organizadores del “festival de reguetón” cancelaran la jornada, transmitida a todo el país a través de Canal 6 y las estaciones radiales YXY y Stereo Scan.

A eso de las 9:30 de la noche, cuando se suponía que se había superado una serie de problemas técnicos, apareció en escena el grupo de rap chalateco Pescozada, quienes no lograron superar ciertas adversidades causadas por graves fallas de sonido. Al parecer, un grupo de asistentes ubicado en el contorno de la consola de sonido externo desconectaba los cables de conexión con el escenario.

Pescozada interpretó temas como “Sexo, drogas y rap en español” y “De casa nos alejamos”, pero los más de 6 mil asistentes hasta ese entonces exigían la presencia de los exponentes de reguetón se mostraban hostiles con el grupo de hip hop chalateco.

Luego llegó el turno del grupo local Heavy Clan, quienes gracias a su reguetón y al grupo de bailarinas que utilizaron en el escenario despertaron al público, que inmediatamente se puso a “perrear”. Fue en este momento cuando los primeros brotes de violencia comenzaron a ocurrir.

A esta altura, el tradicional desfile del carnaval había finalizado y miles de personas recaían en el Estadio Charlaix, para sumar más tarde un cúmulo de más de 10 mil personas.

Frente al escenario se había instalado un grupo de personalidades importantes (como reinas de barrios migueleños), pero poco a poco comenzaban a colarse otras personas, haciendo inútil el esfuerzo de los aproximadamente 25 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) que habían formado un cordón de contención frente a la tarima. Luego, la presión de la multitud fue tanta que tumbaron la malla metálica que separaba a la gente de la tarima.

Heavy Clan interpretó temas como “Tírense al ruedo”, “Nena pleitista” y “Los rompecocos”, dejando todo listo para Tego Calderón, quien de manera extraña decidió salir antes que Héctor y Tito al escenario.

Entre los “colados” estaba Wilmer, un niño de unos seis años que portaba una camiseta del Águila de la época “Sanyo”, quien constantemente preguntaba: “¿Ya va a salir Tego?”. Junto a él, varios niños sufrieron la embestida de la marea humana que, por fin, al ver en el escenario al autor de “Punto y aparte (calle, pero elegante)”, rompieron el cerco de seguridad, arrinconando el escenario.

Sale Tego

La histeria colectiva explotó a las 10:30 de la noche, cuando Tego Calderón, el boricua mejor conocido como “el Aballarde”, entró en escena. Al ritmo de canciones como “Guasa, guasa” y “Métele sazón”, el máximo exponente del reguetón caribeño puso a bailar a todos los asistentes, quienes poco a poco fueron perdiendo el control.

Algunas personas comenzaron a escalar sobre el escenario, mientras algunas mujeres que se apretujaban sobre tarima sufrían desmayos.

Tego Calderón lucía visiblemente consternado y constantemente paraba las canciones para solicitarle a la audiencia un poquito de calma.

“Pol favol, vamos a poltalnos bien, sin empujal, que no quelemos que haya una desglacia. Glacias pol lo elegante... Tú sabes”, decía Tego, con el típico acento boricua.

“Esto es demasiao. No se puede seguil así. Si pasa algo aquí, yo después me voy a sentil lesponsable”, expresaba el artista.

Más tarde llegó el alcalde de San Miguel, Will Salgado, a pedirle a la gente que colaborara con el concierto y se calmara, algo que paulatinamente fueron haciendo.

Para el final de su participación, Tego incluyó un par de los temas más importantes de su repertorio, “Quiero” y “Punto y aparte”. Luego se despidió sin antes afirmar que sentía que se quedaba corto con el show que pensaba ofrecer.

A la salida del escenario, Tego Calderón encontró muchos problema para encontrar el camino hacia el microbús. En este momento, la policía arrojó gas pimienta, la multitud se esparció y el artista pudo abandonar por fin el estadio.

Luego llegó el turno del dúo Héctor y Tito, conocidos como “los Bambinos”, quienes encontraron una multitud más calmada y pudieron ofrecer su show por un lapso de una hora y en el cual incluyeron temas como su gran éxito “Morena”, entre otros.

Pasada la medianoche, aún quedaban parejas bailando reguetón y perreo con coquetería. Atrás, sin embargo, había quedado un concierto que, si bien fue muy alegre, dejó una estela de desórdenes que apunto estuvo de amargar la noche a los miles de asistentes y que, según la Cruz Roja, dejó 15 golpeados y cinco desmayados.