Los organizadores del evento corren de un lado a
otro. Reunión tras reunión. Mientras
tanto, la alfombra roja, símbolo de nobleza,
espera ser pisada por el presidente electo y el
saliente, aparte de altos funcionarios.
La carpeta roja mide 66.30
metros lineales por 1.20 metros de ancho. Su costo
es valorado en unos $1,400.
“El color rojo, en este caso,
es el símbolo de la realeza. En Hollywood
significa elegancia. Es donde pasan los dignatarios,
los príncipes”, explica Manuel López,
encargado de protocolo de la Asamblea Legislativa,
quien coordina en conjunto con Cancillería.
Además, se utilizan
alfombras azul y beige para decorar el escenario.
Suman unos 1 mil metros cuadrados, lo que les da
un precio de más de $10,000.
“La alfombra roja se puede
volver a utilizar, pero no sé para qué”,
afirma un empleado.
En pintura se invirtieron
unos $6,476 en 10 galones de azul ($1,340), 30 galones
de beige ($4,002) y en 18 cubetas de cinco galones
cada una de pasta beige blotex ($1,134), de acuerdo
a empleados de la empresa de pintura que subcontrata
Cancillería.
Un carpintero, con 15 años
de experiencia, corta las piezas de madera para
los 25 escritorios que se utilizarán para
la ceremonia.
Afirma que sólo en
mano de obra para los más o menos 25 carpinteros
se han gastado $65,000 dólares.
“Es un puño de dinero
para sólo un par de horas”, asegura.
No se pudo obtener datos
oficiales del monto total para la ceremonia de traspaso,
porque, según el vicecanciller, Eduardo Cálix,
coordinador general del traspaso de mando “hay objetos
que han donado”. Explicó además que
no se paga por todas las comisiones internacionales,
sino sólo por los jefes de las misiones y
los mandatarios.
Sin embargo, López
aseguró que “los gastos los ha asumido Cancillería
en su totalidad” y otras inversiones como los artículos
de bronce y los materiales y mano de obra para la
tarima.
Los organizadores del evento
ordenaron la confección de cuatro escudos
de bronce y otros materiales como broches y rótulos
de señalización.
El jueves por la tarde armaban
el escudo principal de 1.60 metros de diámetro.
Hasta el jueves a media mañana esperaban
que les dieran las medidas de otros tres escudos.
Asimismo, ordenaron 500 broches
con la bandera de El Salvador para dar a personalidades
especiales. 200 de ellos tienen un baño de
oro. En lugar de los tradicionales signos de cartón,
los organizadores decidieron mandar a hacer 23 rótulos
de señalización en bronce.
Según estimaciones
y consultas hechas en el mercado, los gastos de
estos materiales podrían ser de $3,500. Sin
embargo, el dueño de la compañía
se rehusó a dar cifras por petición
expresa de los organizadores del evento.
PNC y Ejército juntos para
dar seguridad
El jueves por la mañana una pareja de
militares escurcaba las tablas del escenario de
la toma de posesión con un detector de
explosivos. Poco a poco se movía a lo largo
de la tarima para asegurarse de que nadie había
ingresado algún artefacto que ponga en
peligro la vida de los representantes máximos
de poder en el país.
Esta pareja es sólo una minúscula
parte que se integra a todas las fuerzas de
la Policía Nacional Civil (PNC) de San
Salvador y al Ejército.
Según informó el director de la
PNC, Ricardo Menesses, se han puesto a disposición
todas las unidades de la Policía, desde
la Unidad Antimotines hasta la Policía
de Tránsito.
Estamos trabajando en un plan de evacuación
junto con el Ejército, aseguró
Menesses, en caso de que una bomba u otro evento
desafortunado suceda.
Dijo desconocer las cifras de los oficiales
disponibles para dar seguridad.
La banda queda como souvenir
El protocolo no es cosa fácil. Manuel
López, encargado de organizar actos protocolares
desde la presidencia de Armando Calderón
Sol asegura que la organización de un evento
como la toma de posesión de un presidente,
que sucede cada cinco años, requiere de
coordinación que va desde la emisión
de las tarjetas de invitación hasta la
preparación del escenario.
De acuerdo con la Ley de Ceremonial Diplomático,
explica López, es la Asamblea Legislativa
la que preside la ceremonia.
Además, señala que hay una lógica
en el ingreso de las personalidades. Entran
primero los miembros de la Asamblea Legislativa
para iniciar la sesión y es el presidente
parlamentario, quien hace el traspaso como jefe
máximo de ese organismo, explica.
Monseñor Fernando Sáenz Lacalle,
símbolo de la Iglesia católica,
oficiará la acción de gracias.
López explica además que la vicepresidenta
no recibe ninguna banda presidencial, porque es
el presidente electo quien recibe el traspaso
de mando.
El presidente y vicepresidente electos se vuelven
testigos del evento.
Unas 81 misiones especiales aproximadamente
estarán presentes el día de la ceremonia,
así como representantes de los tres poderes
del Estado y otros sectores de influencia de la
sociedad.
La banda presidencial que utilizará el
presidente electo es de satín y la que
ya usó el presidente saliente se
la queda de souvenir para ponerla en un cuadro,
comenta López. La ceremonia es la misma
que la realizada en anteriores tomas de posesión.
El protocolo, según algunos historiadores,
es tan antiguo que está plasmado hasta
en jeroglíficos egipcios. Se perfecciona
en la nobleza, que ponía realce en la forma
de comportarse ante el pueblo en eventos públicos.
Los pasos protocolares
Desde quien se sienta al lado de quien hasta
el ingreso de los funcionarios, todo está
estipulado en la Ley de Ceremonial Diplomático.
1. Ingreso de la Asamblea. Los representantes
del Parlamento salvadoreño son los primeros
en ingresar, porque son los que dan pie a la sesión.
Luego se establece el quórum legislativo.
Se llama a los diputados suplentes en determinado
caso alguno esté enfermo o no pueda asistir.
2. Se abre la sesión solemne. El presidente
de la Asamblea, Ciro Cruz Zepeda, da las palabras
de bienvenida.
3. Ingreso de personalidades previo al inicio
de la sesión entran representantes de la
Corte Suprema de Justicia, las misiones diplomáticas
(81, aproximadamente), el presidente y señora
y el vicepresidente y señora.
4. Ingreso de Saca. Luego entra al anfiteatro
el presidente electo y señora, con la vicepresidenta
electa y esposo. Saca recibirá de manos
del presidente de la Asamblea la banda presidencial.
5. Acción de Gracias. Monseñor
Sáenz ofrecerá una acción
de gracias como símbolo de la unidad con
la Iglesia. Sigue el ingreso del Pabellón
Nacional, más el Himno Nacional.
6. Protesta constitucional. Saca recibe la imposición
de la banda presidencial, de satín. Luego
viene el mensaje del ya presidente Saca y posteriormente
el retiro del Pabellón Nacional.
Cuando las cosas salen mal
No siempre los eventos salen como se planean,
afirma un experto.
Manuel López, director de protocolo de
la Asamblea, narra situaciones protocolarias bochornosas.
Cuenta que en una ocasión una personalidad
importante estaba dando un discurso.
Mientras se dirigía al público,
el mesero que sostenía las copas de vino
perdió el equilibrio y un concierto de
cristales rotos inundó la sala.
La gente se estaba durmiendo y el incidente
sirvió para despertarlos, comenta.
Además, dice que otra situación
embarazosa ocurrió en un evento
en Usulután al aire libre y con pedazos
de manta para cubrirse del sol. La gente sufría
del gran calor.
López tiene siete años organizando
eventos para la Asamblea y Casa Presidencial.
|