A trabajar. El cierre de las empresas durante la emergencia nacional ocasionaron pérdidas; pero ayer mismo todo el sector privado comenzó a normalizar sus actividades desde tempranas horas, en espera de recuperar lo perdido.
Empresas pierden $12 millones

Mayency Linares/Nadia Martínez
economia@laprensa.com.sv

Algunos negocios todavía permanecieron cerrados ayer, pero se espera que no generen más pérdidas.



pérdidas
$12

millones dejó de producir el país por la lluvia.

0.07%

del PIB representó la inactividad.

80%

del sector privado reanudó labores ayer.

Agro en tranquilidad
Las autoridades realizaron ayer un recorrido por las principales zonas se riesgo para los agricultores.

El ministro de Agricultura, Mario Salaverría, realizó ayer un recorrido por algunas zonas afectadas por las lluvias.

En el Bajo Lempa, área de cultivos de hortalizas y cereales, no se reportó ningún tipo de pérdidas.

En la zona oriental, el único reporte que afectó un poco a los agricultores fue la caída de unas bordas del río Grande, de San Miguel.

Se hizo un recorrido por las zonas cafetaleras, y PROCAFE determinó que las lluvias y vientos no votaron la flora, que era el principal temor.

Las lluvias de Adrián le ocasionaron pérdidas al sector privado del país debido a la paralización de labores en la tarde de este jueves.

En un balance inicial, la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) estima que el sector perdió por lo menos $12 millones debido a las horas dejadas de laborar. Es decir, un 0.07% del producto interno bruto (PIB).

El sector que no reportó pérdidas fue el agro, ya que según las autoridades ningún cultivo fue dañado por las lluvias (ver recuadro).

Sin embargo, Raúl Melara, director ejecutivo de la gremial, manifestó que el sector esta “satisfecho por las medidas tomadas y acatadas por los empresarios porque no hubo pérdidas humanas”, aseguró.

Al mismo tiempo, insistió en que las pérdidas económicas no son tan representativas, ya que el compromiso social era el motivo principal de la emergencia.

“Los empresarios sabrán encontrar la manera de reponer ese letargo que se pudo tener por el cierre de sus instituciones”, declaró Melara. Por eso, ayer mismo, el 80% de las empresas salvadoreñas reactivaron sus actividades productivas y comerciales, luego del anuncio oficial de que la emergencia nacional había cedido.

Melara confirmó que el sector estaba “reincorporándose poco a poco a sus labores, principalmente porque algunos de sus trabajadores tal vez son del interior del país y no han podido desplazarse”, dijo.

Centros comerciales, comida, almacenes y misceláneos ya estaban con las puertas abiertas ayer mismo.


Tranquilidad en comerciantes

Los diversos sectores comerciales reanudaron sus labores con mayor intensidad al mediodía de ayer.

La normalidad llegó ayer a las calles de San Salvador y a sus comerciantes, tras el paso de las lluvias.

Marta Ramírez, una pequeña vendedora de fruta y dulces del centro de San Salvador, es un ejemplo de ello. Ramírez llegó desde tempranas horas a ubicar su venta.

En un inicio, comentó que solamente había llegado para escoger alguna de la fruta que podría estar arruinada y volver a casa, lo más pronto posible, para resguardarse de las lluvias. “Yo no me dí cuenta de que ya todo había pasado, sino que vine a las 8 porque tenía que limpiar alguna fruta porque sino se me arruina”, narró Ramírez, al agregar que su plan cambió desde que vio un cielo más claro.

Junto a Ramírez, cada vez se iban agrupando más vendedores. LA PRENSA GRÁFICA, en un recorrido, pudo constatar que gran parte del centro de San Salvador ya estaba ocupado por pequeños negociantes, aunque la mayor ocupación se vio hasta después del mediodía.

Otros almacenes, restaurantes y centro comerciales también empezaron a recobrar vida con la llegada de sus empleados y unos que otros consumidores que salieron para saldar algunas cuentas, pero que al final optaron por un rato de esparcimiento.

Ivonne Canizales, una joven empleada, dijo se incorporó a sus labores desde temprano porque escuchó que ya la emergencia había pasado a otro nivel.