Lodo y agua. Esto fue lo que encontraron las familias de las comunidades del municipio San Luis La Herradura (La Paz) al regresar a sus casas ayer por la mañana.
Se trata de 250 familias, pertenecientes a los caseríos Taura, Centro y Borda, las cuales estuvieron albergadas en las instalaciones de una escuela pública del municipio.
“Nos quedamos esperando la ayuda del Gobierno”, declaró el gerente de la alcaldía de San Luis La Herradura, Amílcar Chávez, al comentar que desde el día de la evacuación hasta hoy, ningún delegado del Gobierno se hizo presente con ayuda al lugar.
Las familias, entre las cuales había 97 infantes, estuvieron en este albergue cerca de tres días antes de regresar a sus casas. “Los trasladamos porque la situación se normalizó”, expresa Chávez.
Vuelve la calma
San Luis La Herradura es uno de las dos lugares que, hasta ayer, todavía atendían refugiados en albergues. El otro dispensario estaba localizado en San Miguel.
Así lo informó ayer el presidente de la nación Antonio Saca, después de una misa de acción de gracias en el seminario San José de la Montaña.
Según Saca, en estos albergues se encontraban cerca de 500 personas, entre niños y adultos. “El resto de las personas evacuadas en el país (cerca de 20 mil) retornó a sus casas porque ya se sienten seguras”, apuntó.
De igual forma, en el alcalde de San Salvador, Carlos Rivas Zamora, dijo que la comuna había destinado 100 mil dólares para enfrentar la emergencia y que solamente cuatro familias perdieron sus casas en la comunidad Cristo Redentor, en las cercanías del redondel Masferrer.