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PREPARADOS. Soldados del cuarto contingente del Batallón Cuscatlán se forman durante un acto de despedida de las tropas que parten hacia Iraq este día.
380 soldados parten este día a suelo iraquí

Amadeo Cabrera
politica@laprensa.com.sv

El presidente Saca reiteró que los salvadoreños se dedicarán a labores humanitarias.



Cuscatlán I
361

soldados integraron el primer grupo.

Cuscatlán II
374

soldados de 380 que integran la unidad.

Cuscatlán III
380

militares están actualmente en Hilla.

Cuscatlán IV
380

efectivos viajan hoy rumbo a la nación asiática.

Abrazos. Rezos. Lágrimas. Las expresiones de 380 familias despidieron ayer a igual número de efectivos del batallón Cuscatlán IV, que hoy parte rumbo a Iraq.

La ceremonia, cargada de emotividad, se realizó en el Comando de Fuerzas Especiales (CFE), en Ilopango. Esta es la unidad élite que ha entrenado a los legionarios.

“Nosotros como madres vivimos pidiendo a Dios por ellos”, decía María Julia Hernández, de 62 años de edad y progenitora de uno de los legionarios, mientras se realizaban los actos.

La tristeza pintada en los rostros era el detalle más destacado en el paisaje de familiares y en el ambiente que se respiró durante el acto de despedida.


El grito de batalla

El presidente de la República, Antonio Saca, entregó el pabellón nacional al comandante del Cuscatlán IV, coronel William Igdalí Moreno Segovia.

Los 380 soldados, que lucían un impecable uniforme verde camuflaje, dejaban escapar el grito de “Cuscatlán” cuando su comandante les daba alguna orden.

Saca se refirió a la labor que los anteriores contingentes del Cuscatlán han realizado en Iraq, desde que El Salvador decidió enviar tropas en 2003.

“Parten hacia Iraq a cumplir una misión humanitaria... hoy estamos despidiendo a valientes soldados y tenemos la firme convicción de que cumplirán la misión que se les ha sido encomendada con profesionalismo y humanismo”, dijo.

El gobernante, al final de su discurso, imploró la protección para la tropa. “Que Dios los bendiga en esta misión... rezaremos por todos ustedes”, manifestó.

Al mismo destino

El ministro de la Defensa Nacional, Otto Romero, reveló que los soldados estarán destacados en la ciudad de Hilla, provincia de Babil.

“Vamos a ayudar a un pueblo en su reconstrucción y estamos orgullosos de ello y eso es nuestro deseo”, dijo el sargento mayor José Arístides Reynosa, uno de los legionarios.

El embajador de Estados Unidos, Douglas Barclay, dijo que la continuidad de la presencia militar de El Salvador en Iraq dependerá de lo que decidan las autoridades locales que resulten electas.

El Salvador relevará a los 380 soldados que actualmente se encuentran destacados en la ciudad de Hilla.

El contingente del Cuscatlán IV partirá hoy en dos vuelos.


“Que Dios me los cuide y me los traiga con bien “

Doña Teresa Cuéllar intenta secar sus lágrimas con un pañuelo blanco antes de despedirse de sus dos hijos, Francisco y Misael Vladimir, soldados del Cuscatlán IV.

La mujer, de 43 años, ha venido desde Tacubita, una zona rural cercana a la ciudad de Ahuachapán, para estar junto a sus dos hijos, a quienes volverá a ver hasta el próximo agosto.

“Que Dios me los proteja y que me los traiga con bien”, dice la campesina al lado de sus dos hijos.

Francisco, de 26 años, y Misael, de 22, ingresaron al Ejército en septiembre de 2001; están destacados en el batallón de Paracaidistas del Comando de Fuerzas Especiales.

“Le pido a Dios que así como hemos venido a despedirlos, vengamos también a traerlos en agosto”, dice la madre de los dos soldados, mientras estos intentan mantener la compostura.

El padre de los dos jóvenes soldados, Juan Francisco Jacobo Sánchez, no fue a despedirlos: se quedó en Ahuachapán cuidando la casa de la familia.

Misael Vladimir trata de consolar a su madre y se recuesta sobre sus hombro.

Francisco busca hacer menos dramático el momento; juega con su hija, Bessy Stefany, de tres años.

Pese al sentimiento de tristeza, los hermanos están orgullosos de ser parte de la misión. “Para mí es un orgullo, porque voy representando a mi país”, dice Francisco.