Los 380 soldados salvadoreños que integran el
batallón Cuscatlán IV arribaron sin ninguna novedad
a la ciudad de Hilla, en la provincia iraquí de
Babil, tras haber partido de suelo salvadoreño
el pasado jueves.
La tropa partió en sendos vuelos comerciales,
fletados por el Gobierno de Estados Unidos, con
destino al emirato de Kuwait donde llegaron el
pasado sábado, para luego emprender por tierra
el viaje a Iraq.
Los legionarios, comandados por el coronel William
Igdalí Moreno Segovia, relevarán a otros 380 soldados
salvadoreños que se encuentran destacados en la
ciudad iraquí de Hilla desde agosto del año pasado.
El Cuscatlán III entregará el mando a sus sucesores
durante un acto en el campamento Charlie, en Hilla,
dijeron fuentes castrenses .
Los actos militares serán encabezados por el
subjefe del Estado Mayor, general de brigada Levyn
Andrade, quien acompaña a la tropa legionaria.
LA PRENSA GRÁFICA habló vía telefónica al campamento
Charlie, pero se nos dijo que el personal no se
encontraba disponible. “Disculpe, ellos
no están disponibles por ahora”, dijo la
persona encargada de contestar el teléfono en
la base militar salvadoreña.
El batallón Cuscatlán IV se dedicará a brindar
asistencia humanitaria a la población civil iraquí
así como a ejecutar proyectos de inversión social.
El Salvador mantiene presencia militar en Iraq
desde agosto de 2003 cuando llegaron los primeros
361 soldados a la ciudad santa de Nayaf. La tropa,
no obstante, se movió de esta localidad a la ciudad
de Hilla tras los enfrentamientos armados entre
chiitas y tropas estadounidenses.
El Salvador ha sufrido una baja mortal en suelo
iraquí: el 4 de abril de 2004 murió el soldado
Natividad Méndez Ramos tras ser atacada su patrulla
militar.
El Cuscatlán III tiene previsto regresar a finales
de este mes tras haber edificado 28 obras en diversas
ciudades de Babil.