Ir a la portada Ir a la portada
Noticias desde Iraq para familiares

César Castro Fagoaga
nacion@laprensa.com.sv

El Ejército tranquilizó a los familiares de los soldados; brindó información sobres sus actividades y aclaró otras dudas.





SALUDOS. Familiares reunidos en las instalaciones del comando de Fuerzas Especiales observan el saludo en video de un soldado del batallón Cuscatlan IV desde Iraq.


“Los heridos están estables”
El comandante de Fuerzas Especiales informó sobre el estado de cinco soldados lesionados en Iraq un accidente de auto ocurrido el 18 de febrero en Hilla.

La reunión de ayer en el comando de Fuerzas Especiales del Ejército sirvió también para que los familiares de los soldados expresaran sus dudas.

La mayoría preguntó por problemas de comunicación, pero hubo quien solicitó información de los heridos.

La mayoría eran mujeres. Sencillas, bien arregladas, acompañadas de sus pequeños hijos. Llegaron temprano al comando de Fuerzas Especiales, poco antes de las 9 de la mañana, para saber más de sus maridos que no ven desde hace un mes, soldados todos que ahora patrullan las calles de Iraq.

Las expectativas en la sede del comando en Ilopango eran grandes. El programa no solo incluía “información detallada” de las actividades del Cuscatlán IV, el batallón de soldados salvadoreños en la ciudad de Hilla, sino la proyección de un video con saludos de la tropa.

A las 10, el salón que hace las veces de comedor estaba repleto con centenares de familiares. Las miradas no se despegaban de la enorme pantalla que en ese momento proyectaba imágenes de las ruinas de Babilonia. Poco después, el subjefe del Estado Mayor, general Herbert Andrade, dio la bienvenida.

“Nuestros soldados están entusiasmados. Sé que se escuchan noticias de Bagdad, pero Hilla, en cambio, es una zona muy tranquila”, dijo Andrade con convicción para referirse a la ciudad iraquí donde hace menos de 15 días 114 personas murieron en un ataque.

Luego del protocolo, comenzó la proyección del esperado video. Los rostros de los familiares se transformaron. Algunos hasta lloraron al ver los saludos: “Buenas tardes, mi nombre es... Un saludo para mi esposa, mis hijos y mis padres. Decirles que estoy bien, que no se preocupen”, repetían los soldados.

“Desde que se fue, no he podido hablar con él. Me dijo que iba a reconstruir y ahora que lo veo ya estoy tranquila”, contó Olimpia Quevedo, junto a sus tres hijos, luego de ver a su esposo Santos Hernández.

Hubo tiempo después para un par de llamadas a Iraq, para que tres soldados del Cuscatlán III contaran su experiencia y para que el jefe del comando de Fuerzas Especiales, coronel Eduardo Mendoza, relatara aún más sobre “la aventura” de estar en Iraq para sembrar tranquilidad en cientos de familias nostálgicas.


“Pueden hablar por la internet”

Marilú Rauda de Bolaños estaba con la mirada fija al frente. Seria. Su hija de cuatro años, Tirsa, estaba sentada a su lado y contemplaba el billete de 25 dinares que su madre se había ganado por tener el número 100 en su boleto para reclamar el refrigerio.

La moneda iraquí le dejó de importar al saber que no tenía valor. En cambio, había una cosa que para Marilú aún no estaba clara. “No sé cómo funciona eso de la internet. En mi vida he estado frente a una computadora”, decía la mujer luego de escuchar parte del discurso del jefe del comando de Fuerzas Especiales.

“La recomendación es para todos”, había dicho poco antes el coronel Eduardo Mendoza. “Vayan a un café internet para que les abran una cuenta de correo, y así puedan comunicarse con sus familiares en Iraq.”

A pesar de la explicación, Marilú seguía sin entender y se dio por vencida. Vio su bolso y dijo: “Yo por eso mejor traigo este poco de cartas”.


El Cuscatlán y sus labores humanitarias

El Salvador es el único país en Latinoamérica que mantiene tropas en Iraq. Desde el inicio del conflicto, los gobiernos salvadoreños, primero con Francisco Flores y ahora con Antonio Saca, han enviado cuatro contingentes de más de 300 cada uno soldados al país asiático.

Ayer, el subjefe del Estado Mayor, general Herbert Andrade, se encargó de mencionar lo que el Gobierno y la Fuerza Armada no se cansan de repetir a la hora de hablar del objetivo de la tropa salvadoreña: “Reconstruir Iraq”.

Andrade lo dijo en su discurso: “Hemos construido escuelas, clínicas, carreteras; participado en proyectos de agua potable”.

Cuando se le preguntó más detalles, el militar aseguró que en los últimos tres meses, los soldados han participado en 29 proyectos. “Reconstruyeron como cinco escuelas, como seis clínicas de salud, recuperaron como tres caminos”, aseguró sin exactitud.

Luego, el general explicó que la tropa no construye directamente, sino que supervisa las obras, especialmente los oficiales de la misión, mientras que los soldados se dedican a brindar seguridad.