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foto de la prensa/Salomón Vásquez
Repatriado. Miembros del batallón Cuscatlán bajan el ataúd con los restos del soldado Carlos Armando Godoy, quien falleció en un accidente de tránsito mientras cumplía sus labores en Iraq.
Llegan al país restos de soldado muerto en Iraq

Bernardo Valiente
politica@laprensa.com.sv

Embajador EUA espera que el país continúe ayuda en Iraq, pero aclara que es una decisión del Gobierno.


Entierro de soldado será en Apopa

El deseo del soldado Carlos Armando Godoy Castro de ser enterrado en San Marcos no se cumplirá. La Fuerza Armada confirmó que su entierro será hoy en el cementerio parque jardín Los Olivos, jurisdicción de Apopa.

3:00 p.m.

Llega a la base de la segunda brigada aérea, con sede en Comalapa, el avión C-130 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos con los restos del soldado Carlos Armando Godoy Castro.

3:15 p.m.

El féretro es colocado en un vehículo para su traslado a la funeraria de la Fuerza Armada en San Salvador.

3:30 p.m.

El ministro de la Defensa, Otto Romero, confirma que el soldado murió en un accidente de tránsito y que sobrevivió 25 minutos, y falleció después de vanos intentos por salvarlo. No prometió más ayuda que el seguro del IPFA y otro que asigna la Fuerza Armada en estas misiones.

10:00 a.m.

Este día tendrá lugar una misa de cuerpo presente en la funeraria de la Fuerza Armada, y una hora después está previsto su traslado y entierro en un cementerio en la jurisdicción de Apopa.

Los restos del soldado Carlos Armando Godoy Castro, miembro del cuarto contingente del batallón Cuscatlán, llegaron ayer al país procedentes de Iraq a bordo del avión C-130 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

El reloj marcaba las 3:00 p.m. cuando la nave aterrizó en la base de la segunda brigada aérea, con sede en Comalapa.

Al ser abierta la compuerta de la nave, seis soldados del comando de fuerzas especiales subieron y sacaron el féretro cubierto con el pabellón nacional.

Recorrieron 30 metros hasta dejarlo sobre una alfombra roja, frente al ministro de la Defensa, Otto Romero; el embajador de los Estados Unidos, Douglas Barclay; la esposa del fallecido, Rubidia de Godoy, sus tres hijos y numerosos oficiales.

A su paso, una banda regimental tocó música alusiva al momento, mientras una valla fúnebre con tropa rendía honores. “Entregó su vida cumpliendo una misión en la reconstrucción de Iraq. Su sangre no es en vano, su vida dará frutos de paz en aquel país”, dijo en su responso el padre Francisco Morán, vicario general del ordinariato militar. Quince minutos después, el cadáver fue trasladado a la funeraria de la Fuerza Armada.

La esposa del soldado, Rubidia de Godoy, y sus hijos no tuvieron acceso al féretro. Quebrados en llanto, fueron consolados por miembros del alto mando y llevados a vehículos para que acompañaran el cortejo hasta San Salvador. Otto Romero declaró que las investigaciones confirman que la muerte del soldado fue un accidente, al quedar aprisionado por un vehículo sin frenos que era movido de lugar. La víctima, quien reparaba una llanta, advirtió que venía el auto, pero no lo esquivó.

La esposa de Godoy Castro recibirá un seguro del IPFA y otro asignado por la Fuerza Armada en estas misiones. “Habíamos hecho planes que al regresar nos íbamos a escapar de vacaciones una semana”, recordó Rubidia. Por su parte, Barclay expresó su pesar a la familia y agradeció el servicio prestado a la coalición por el soldado. “Esperamos una continuación de ese servicio, pero será una decisión del Gobierno salvadoreño”, declaró.