Modelo de superación y éxito
Para José Ricardo no existen
los imposibles


Henry Mejía
internet@laprensa.com.sv

Uno de los niños símbolo de las teletones de 1996 y 1998 es hoy un joven que ha superado con creces las limitantes de una parálisis cerebral.

  Dios me ha dado la inteligencia. Sueño con montar mi empresa y poner al servicio de los demás mis conocimientos."

José Ricardo

 

  Él es un regalo de Dios, ha sido lo más maravilloso. Sin él nuestra vida no tendría sentido."

Carbilio Madrid, padre de José Ricardo.

 

Largo Camino

José Ricardo comenzó su rehabilitación en el Instituto Salvadoreño de Rehabilitación de Inválidos (ISRI), en la colonia Costa Rica, para luego continuar con su proceso en FUNTER, en Ciudad Merliot.

Para que José Ricardo pudiera rehabilitarse, requería de asistir casi a diario a FUNTER desde Acajutla. Sus padres emigraron hasta Ciudad Merliot en donde adquirieron una vivienda cerca de la fundación.
José Ricardo ha logrado a la fecha dos diplomados: diseño de páginas web y diseño gráfico en el ITCA. Hoy quiere ser administrador de redes.


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A pesar de que le cuesta expresarse verbalmente, José Ricardo Sibrián Lara es un joven de 17 años que ha derribado varios muros y hoy es un ejemplo para los demás y un orgullo para su familia.

El haber sido niño símbolo en dos ocasiones hace que los recuerdos vengan a la mente de este risueño y entusiasta estudiante, quien obtuvo la más alta nota en la PAES, y que ahora dedica su tiempo y esfuerzo en ampliar sus conocimientos de computación.

“Simbolizar a todos los niños discapacitados del país fue algo honorable para mí. Me sentí satisfecho, porque se lograron los objetivos y metas de esos años”, dice José Ricardo.

Sus padres, Carbilio Madrid y Celia Lara de Madrid (quienes en verdad son sus tíos), también dicen sentirse orgullosos, porque la experiencia le ayudó a socializar y participar con otras personas.

“Él tuvo la oportunidad de hablar con gente de todas las edades y de brindar consejos a otros niños en iguales condiciones”, recuerda Carbilio.

Un regalo de Dios

José Ricardo se vio afectado de pequeño por una parálisis cerebral producto de una transfusión sanguínea que no pudo llevarse a cabo en su debido momento.

“Le afectó la motricidad, fue fue duro. Los médicos nos dijeron que el niño necesitaba 24 horas de amor. Pero para nosotros, realmente, no fue sacrificio, porque él ha sido un regalo de Dios, nos sacamos la lotería con él”, recalca don Carbilio, quien adoptó como a un auténtico hijo suyo a su sobrino desde que era un bebé.

Cuidados especiales y mucho amor. Los esposos han caminado con José Ricardo en todo momento brindándole todo el afecto que cabe en sus corazones.

“Yo he estado a su lado todo el tiempo, era su secretaria en su época de estudiante. Siempre a los niños discapacitados los ven tan raros los demás, que les quieren pegar, los empujan , dice Celia Lara de Madrid, quien recuerda que la salud de José Ricardo de pequeño se vio afectada a tal grado que por ocho años fue un asiduo visitante del hospital.

“La fe mueve montañas y poco a poco hemos ido obteniendo respuestas a lo que pedíamos: José nos ha enseñado y demostrado lo que por amor se puede hacer por los demás”, medita Madrid, quien no deja de agradecerle a FUNTER el haber logrado el milagro de la rehabilitación de su apasionado de la computación.

Y agrega: “Esto ha tenido un final feliz, porque lo vemos a él autosuficiente en muchas cosas y en la medida que pasa el tiempo, las irá superando. Lo único que le pedimos a Dios son más años de vida para verlo formado, que ya no dependa de nosotros, que pueda manejar su vida solo”.

José Ricardo medita a la vez sobre el futuro de los niños discapacitados del país y manifiesta que desea que en el país haya más oportunidades, como las que él tuvo, para lo demás.

“Que no nos miren como si fuéramos extraños, porque nosotros tenemos la capacidad de hacer muchas cosas, no hay nada que nos impida cumplir nuestros sueños. Queremos que nos den la mano para que nos podamos sostener”, dice sonriente.

¿Cuántos niños habrá como José Ricardo en el país esperando una mano y una sonrisa amiga? Usted podría cambiar la historia de muchos chicos. ¿Quiere usted ser parte de un milagro más?