Las iglesias de Candelaria y San Esteban, en el centro de San Salvador, recibieron lo suyo luego del movimiento sísmico de 1986.
“Eran las iglesias más susceptibles por su construcción de madera y lámina”, dijo la encargada de sitios y monumentos de CONCULTURA, Irma Flores.
Candelaria, en el barrio del mismo nombre, se desplomó y gracias a la ayuda de la comunidad, la Cooperación Española, la Organización de Estados Americanos y CONCULTURA se logró poner de nuevo en pie, inaugurándose en 2003, de acuerdo con Flores.
Por su parte, San Esteban aún no ha sido restaurada; desde 1986 se han efectuado estudios de estructuras y ya existe un proyecto para rehabilitarla.
Hasta ahora, después de 20 años de sucedido el sismo, en la iglesia solo se han efectuado trabajos de apuntalamiento, para evitar que se derrumbe.
Flores afirmó que luego de los terremotos de 2001 se hicieron inspeccio-nes en la iglesia y no se encontraron problemas.
El estudio estructural de la iglesia San Esteban establece que la parte más vulnerable del lugar es la de madera, material del que están hechas las naves y las cubiertas principales. Flores aseguró que esperan a que las lluvias cesen para iniciar los trabajos de rehabilitación del inmueble. “Se les dará los materiales por parte de CONCULTURA y se iniciará a trabajar cuando paren las lluvias”, dijo la funcionaria.