FMLN

Luego de superados los obstáculos políticos, el uno de septiembre de 1992 fue firmada la escritura pública de fundación legal del FMLN.

De las elecciones de 1994, el FMLN surgió como la segunda fuerza política nacional, con bases electorales y políticas en los 262 municipios del país, resultado completamente inesperado. En esas elecciones el FMLN ganó 15 alcaldías y 21 diputados (de un total de 84), con un total de 287 mil votos, equivalentes al 21.39% de los votos válidos.

De las elecciones para diputados y alcaldes de marzo de 1997 el FMLN salió fortalecido, obtuvo una importante cuota de poder legislativo y municipal, y por lo mismo con mayores compromisos y responsabilidades ante los desafíos nacionales y los retos internos de democratización y modernización, reforzando su naturaleza revolucionaria, pluralista y socialista.

Violeta Menjívar
Candidata a alcaldesa de San Salvador
Violeta Menjívar
Perfil completo, publicado en Revista Enfoques.

Violeta Menjívar

Herencia política

La niñez de Violeta transcurrió en Arcatao, en aquel mismo Chalatenango. A los cuatro años, la niña pidió que la inscribieran en la escuela. Aunque recitó de memoria la lección del "ra, re, ri, ro, ru" de la señorita Dina Dubón, sus padres decidieron no enviarla a las aulas hasta que cumpliera los seis años. "Ella era dedicada, inteligente y sobresaliente. Le gustaba participar bastante y competir con sus compañeritos. No era nada inquieta", describe Dina, quien fue maestra de los seis hijos de Gerardo Menjívar y Juanita Escalante, en la escuela Leandro María Guardado. Allí, cuenta, Violeta destacó siempre como la primera de su clase. Deysi de Sánchez, una de las hijas mayores de la familia Menjívar Escalante, recuerda que por las tardes su hermana menor improvisaba una clase en su casa. Para esto sus padres le compraron un pequeño pizarrón.

Al terminar el sexto grado, Violeta se fue a vivir a San Salvador. Sus padres habían comprado una casa cerca de la UES. Sus cinco hermanos ya estudiaban en la capital. Continuó los estudios en el Nuevo Liceo Centroamericano y salió de bachiller del Instituto Nacional General Francisco Morazán. En ambas instituciones destacó por sus calificaciones.

En esos años de adolescencia, comenzó su activismo político. A los 13 años participó por primera vez en una huelga y después en las protestas de ANDES 21 de Junio. Pero no lo hacía sola: su madre y hermanos también participaban de las protestas, en honor de una conciencia política que en su familia no era nueva.

Ya en esa época convulsa, el padre de Violeta era el alcalde de Arcatao por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), cargo que ejerció durante dos períodos consecutivos. En 1994, don Gerardo volvería de nuevo a utilizar la silla edilicia, pero esta vez bajo una nueva bandera política: la del recién formado partido FMLN. Y en el período 2000-2003, Deysi, una de sus hijas, sería parte del concejo municipal, también por el Frente.

Ernesto, el mayor de los hermanos de Violeta, siguió los pasos del padre. Fue alcalde de Arcatao y luego diputado de Chalatenango por el PDC. Cuando su padre abandonó las filas verdes, "Neto" también lo emuló y comenzó a organizar las bases para la Unión de Trabajadores del Campo (UTC) en ese departamento. En 1974, él se convirtió en el enlace entre los fundadores de la UTC Felipe Peña, hermano de Lorena Peña, y Medardo González, ahora coordinador general del FMLN, todos de las FPL.

Ese mismo año, Medardo creó un frente estudiantil: la UR-19. Violeta, siendo universitaria, asistía a las reuniones de este y de la Asociación General de Estudiantes de la UES (AGEUS). Francisco Jovel, que fue años después miembro de la comandancia general del FMLN y ahora se cuenta entre las filas de los disidentes del Frente, era uno de los dirigentes.

Para esa época, Violeta ya era novia de Facundo Guardado, también oriundo de Arcatao, y comandante de las FPL. Aunque al padre de Violeta no le gustaba esta relación, el noviazgo duró nueve años. En 1997, ambos se convertirían en el relevo generacional de la dirección del FMLN .

La masacre de estudiantes del 30 de julio de 1975 aceleró un giro en Menjívar. Wilfredo Landaverde, hijo de un militar de la Marina y estudiante de medicina de la UES, le habló de las FPL. Así formó parte de los ocho estudiantes de medicina que comenzaron a idear el tratamiento de heridos durante el conflicto.

El trabajo con las FPL no la hizo descuidar sus estudios. Aunque los parciales descomponían su organismo y nunca logró desvelarse para estudiar, lograba buenas notas. Después de realizar el año social en Morazán, pasó el difícil examen del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y trabajó durante un año en el área de medicina interna. Luego renunció para dedicarse de lleno a la lucha político militar en las FPL.

En 1994, Lorena Peña no tenía pareja para completar la planilla y pidió a Violeta que fuera su suplente. Luego de unas horas la terminó convenciendo. Pero la carrera política de Menjívar no hacía sino comenzar. En 1997 la eligieron coordinadora general del FMLN, pero declinó. Esto indignó al sector femenino, aunque años después sí ocuparía la secretaría adjunta. También comenzó a trabajar como diputada propietaria y secretaria de la junta directiva. Desde 2000 es presidenta de la comisión de salud pública y medio ambiente y se ha destacado por participar en las marchas médicas y redactar las reformas a la salud del partido.

Pero el llamado más fuerte e insistente para un cargo llegó en 2003. Tras dos gobiernos de Héctor Silva bajo la bandera del Frente, Schafik Hándal y Salvador Sánchez Cerén le pidieron que fuera la candidata a alcaldesa por San Salvador. Ella declinó porque no le gustó la forma imperativa de la propuesta. "Les dije: 'No, ¿están locos?'", recuerda ella. Para escapar de las presiones, se refugió en Arcatao y propuso para el cargo a Carlos Rivas Zamora, entonces síndico. Zamora ganó, pero su gestión fue de tensiones con la dirigencia del Frente y es ahora miembro del escindido FDR.

A principios de este año, Violeta recibió un segundo llamado, esta vez más sutil. Benito Lara, el director departamental de San Salvador, comenzó a enviarle "e-mails" en los que le decía que tenía el apoyo para ser la candidata. A esa labor de convencimiento se sumaron Norma Guevara, Lorena Peña, Eduardo Linares y Nidia Díaz. Después, las directivas departamental y municipal y la comisión política cerraron filas en torno a su candidatura.

El secretariado, integrado por Eugenio Chicas, Sigrido Reyes y Medardo González, se encargó de despejar el camino y convocó a los otros aspirantes, Hugo Martínez, Salvador Arias y Hugo Mata, para informarles que Violeta tenía el apoyo unánime de estos organismos de dirección. Como se esperaba, en un FMLN en el que no atender las instrucciones de la cúpula es más difícil que nunca, los tres desistieron de competir contra ella en primarias.

Violeta aceptó esta vez el reto, 15 días después de la propuesta formal, tras consultarlo con su familia y amigos del FMLN. Según Medardo Gónzalez, una encuesta que le mostraron "la ánimo más" a pelear por el cargo. "No tengo ninguna duda de que Violeta es un cuadro del FMLN con total claridad del programa, del proyecto. El FMLN podrá hacer las cosas mucho mejor que hasta ahora", vaticina. Linares, Lara y Sánchez Cerén son más tajantes que su dirigente al definir la nueva situación: "Con Violeta, por primera vez será el FMLN el que administre la Alcaldía de San Salvador".