El tercer mito hace referencia a un nulo interés de la juventud salvadoreña por la política. “Los jóvenes están aburridos de los políticos, no de la política”, expresó Verónica Orantes.
La mayoría vio en la política un mero trámite burocrático y demagógico.
Carlos Mauricio manifestó: “Los jóvenes deben buscar los medios para exigir sus derechos, con un poder más tangible de decisión, mucho más que solo votar”.
En esta línea creen que hace falta más involucramiento, sin entrar en colores partidarios. Roberto Valle afirmó que el Estado “no ha brindado un espacio adecuado para expresarse en el área política”.