Los pandilleros son violentos porque prefieren no estudiar, se les afirmó a los jóvenes, quienes de forma unánime concluyeron que eso no era cierto, sino que el pertenecer a una pandilla va más allá de un grado académico.
Carlos Umaña sostiene que son conductas aprendidas, “a veces, relacionadas con la falta de oportunidades”.
Para Sandra Zamora, el hecho de estudiar no dosifica el nivel de violencia de una persona. Mientras tanto, Mónica Argueta argumentó que los niveles de pobreza son un factor determinante en la formación de un joven que terminará convirtiéndose en un violento pandillero.