Voluntad de superación en

Jóvenes de escuelas situadas en zonas de alto riesgo encuentran en el deporte o el asociacionismo una alternativa positiva de convivencia. La recreación es el pilar usado para hacer frente a la violencia.

Rossy Tejada
social@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 8/10/2007

Una voz adolescente proviene del otro lado del portón y el estudiante cuestiona: “¿Quién es? ¿Qué quiere?” Al fondo resuena el bullicio característico del recreo escolar. Una vez adentro, otro interrogatorio. Es el vigilante, quien ahora tiene la duda en el rostro. “Esperen aquí, voy a ir a preguntar si los pueden atender”, expresa tajante, al pedir hablar con la directora del centro escolar.

La cautela no es casualidad. Unas 40 escuelas de zonas catalogadas de riesgo mantienen medidas de seguridad similares. ¿Desconfianza? No. Prevención.

Este centro escolar, ubicado en el barrio San Jacinto de San Salvador, es uno de los 180 catalogados como “en riesgo” por la violencia. Y el asedio de las pandillas es el principal fantasma.

Para evitar que los más de 2,000 jóvenes de la escuela sean presa fácil de este flagelo, la institución es una de las 40 que trabaja bajo el programa Escuelas Solidarias y Efectivas, de la cartera de Educación. El énfasis está en la prevención de la violencia.

En este plan, son los mismos jóvenes los que ponen gran parte de la cuota de prevención. Muchos, incluso, han encontrado en sus mismos compañeros una salida y respuestas a sus conflictos.

“Se busca que la juventud sea mediadora, se caracterizan por su liderazgo y buen rendimiento académico. ¿Quién mejor que un joven para saber cómo hablarle a otro joven? Necesitan ser escuchados”, explica Silvia Martínez, directora nacional de Juventud.

Cristina Ramos, de 14 años, es una de las voluntarias: “Se acercan bastante a nosotros por ser adolescentes también, nos comprendemos, hay confianza. Muchos se sienten liberados, se desahogan de los problemas que tienen, muchos por su cuenta han reflexionado sobre lo que están haciendo”.

mediadores estudiantiles

Alumnos y maestros coinciden en que el hecho de encontrar ayuda en la misma escuela los incentiva a sobrellevar el ambiente de violencia en sus comunidades.

Las brigadas escolares son grupos de unos 50 jóvenes de educación media que se organizan para labores de limpieza del centro escolar, charlas los fines de semana y concienciación para los alumnos con problemas de conducta, drogas y agresividad.

El tema del sida tampoco escapa a la juventud de la escuela. Uno de los que encontró apoyo en Cristina y otros alumnos mediadores fue Hugo L. (nombre ficticio), quien es portador del virus del VIH. “Al principio, cuando todos se dieron cuenta, me hacían a un lado, me sentía mal. Ahora varios compañeros han cambiado y me han ayudado a que me acepten otra vez”, relata.

Pese a los cambios de vida que muchos han tenido, los esfuerzos aún no llegan a la mayoría. “Hemos visto cambios, pero no muy significativos, porque el cambio de la conducta es difícil, es a largo plazo”, opina Estela Pérez, la directora. A su juicio, se han reducido las peleas estudiantiles, si bien no se han erradicado.

De ahí que la seguridad requiera ir más allá del interrogatorio del vigilante a la entrada. “La mayoría de estudiantes de tercer ciclo y bachillerato usa mochilas transparentes para controlar que no ingresen con armas de cualquier tipo”, según Edgar Alemán, maestro de octavo grado.

Las restricciones “son necesarias”, admite Sara Aparicio, de 15 años. Consciente del riesgo que la rodea, otra semana de clases la emociona. Habrá danza.

Foto de LA PRENSA/Fany Cortez

Como voluntarios ayudamos a otros jóvenes a resolver sus conflictos mediante el diálogo.”

Cristina Ramos, alumna.

Involucramos a los alumnos más conflictivos en programas de fotografía y el deporte.”

Estela Pérez, directora de escuela.

Se buscan líderes. ¿Quién mejor que un joven para saber cómo hablar a otro joven?”

Silvia Martínez, directora de Juventud.

Prevención escolar
Trabajar en el refuerzo de la convivencia educativa es el principal eje del programa Escuelas Solidarias y Efectivas, lanzado en 2006.

Menos escuelas
Las proyecciones iniciales del programa era atender a 180 escuelas en tres años, es decir, para 2009. Sin embargo, solo se ha cubierto 40 escuelas en dos años, según las autoridades, por la falta de financiamiento.

Intervención
Una línea de trabajo es el mejoramiento de la infraestructura para la convivencia escolar. Se trabaja también en la efectividad del aprendizaje con charlas a docentes. Un tercer eje son labores extracurriculares y fomento al deporte.

Contexto
Estos centros están ubicados en zonas urbano-marginales, los estudiantes provienen de familias de escasos recursos y están expuestos a problemas como la delincuencia, drogas y pandillas. Muchos jóvenes desertan.

Brigadas de jóvenes
En estas escuelas, jóvenes voluntarios conforman brigadas estudiantiles. De ahí surgen líderes, aquellos que se encargan de mediar en una situación conflictiva y ayudan a concienciar a sus mismos compañeros.