Las calles de Santa Tecla fueron mudas testigos de los sueños de una niña que prefería las pelotas a las muñecas y que soñaba con ser abogada y maestra.
Veintitrés años más tarde esa niña se convirtió en la concejal más joven del gobierno municipal de Santa Tecla. Jéssica Marisol Bautista Espinoza es actualmente la concejal más joven de las alcaldías del Gran San Salvador. El nombre de la joven figura en la lista de concejales tecleños desde el 12 de marzo de 2006, cuando ella recién había cumplido 23 años.
“Yo no sabía nada de política; sinceramente acepte la propuesta porque está ligada al deporte y porque he visto mejoras en la ciudad”, manifestó Jéssica, al explicar por qué decidió aceptar la propuesta de ser concejal que le hiciera el alcalde, Óscar Ortiz, cuando ella tenía 22 años.
“Lo que me gusta del cargo es que puedo ayudar a la juventud, y sobre todo trabajar por el deporte”, agregó.
Jéssica, que recién se graduó de licenciatura en Ciencias Jurídicas, está haciendo sus prácticas para poder ser abogada de la República. “Mi sueño es ser jueza de lo penal; esa es mi mayor aspiración”, aseveró.
Otro de los grandes amores de Jéssica es la ciudad de Santa Tecla; a pesar de que sus dos hermanos han emigrado al exterior, la joven manifiesta que no tiene ninguna expectativa de irse del país: “Estoy enamorada de Santa Tecla, yo aquí me quedo”, aseguró.
Jéssica, a su corta edad, ya ocupó la silla edilicia como alcaldesa interina. Apenas iniciaba su recorrido como concejal cuando el alcalde efemelenista, Óscar Ortiz, tuvo que viajar y el concejo la asignó para asumir el cargo por un par de semanas. “Fui la primera interina del período, eso ha sido satisfactorio” manifestó, emocionada.
Jéssica reparte su tiempo entre el atletismo, su trabajo como concejal, su carrera de leyes y sus padres. “Me encanta llevar a mi mamá a su trabajo, antes de ir a entrenar; así evito que ella camine”, comentó la joven, que aseguró disfrutar el tiempo que pasa con sus padres.
“Me motiva darles lo mejor de mí”, dijo. Además aseguró que piensa seguir en la política, mientras se trate de servir a la sociedad.