A los 17 años, Diana García Prieto Dheming ya ha pisado escenarios de ópera en El Salvador y Estados Unidos. Desde hace un año estudia bachillerato en Estados Unidos gracias a una beca otorgada por la Academia Oral Roberts, de Tulsa, Oklahoma.
La beca la ganó su voz, de soprano lírica, definida como un “diamante” por sus maestros de canto de la Asociación Lírica Salvadoreña (ALISA), donde dio sus primeros pasos vocales.
A pesar de su edad, el pop no pesa como género interpretativo. “La ópera me gusta porque siento que es la más linda expresión musical, y quizás hasta la más refinada”, dijo la cantante.
En 2004 apareció en la ópera La Traviata y en varios recitales más montados por ALISA. En diciembre del año pasado participó en la obra Hansel y Gretel, con la Gran Ópera de Houston, Texas.
Diana es cristiana, y para su madre “es una bendición que cante así”.
La distancia tampoco la pone triste. Cuando Diana, “Diani”, como le dice su familia, se gradúe del colegio, estudiará música. Y tal vez, como dijo su maestra Ángela de Guardado, sea una buena Violeta, en La Traviata.
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