Carlos Flores es de cosas sencillas: de ingenio y serio compromiso con la poesía, de perder el celular, de ver la puesta del semáforo entre cláxones y humo, lejos ya de la bucólica puesta del sol. El año pasado fue mención honorífica del certamen Letras Nuevas, promovido por LA PRENSA GRÁFICA. En enero de este año ganó el primer lugar de los Juegos Florales de Ahuachapán y tiene en el horno el poemario “Hematomas circunstanciales (Promontorio de vaivenes)” .
Se inició en la poesía como un juego, en el bachillerato, al asistir a un taller literario. “Ahorita miro que requiere de bastante responsabilidad porque uno se está comunicando con varias personas”, dice.
Y la poeta Silvia Elena Regalado lo respalda: “Es de mucha disciplina, vocación muy fuerte, con una poesía vibrante, que rompe con muchos códigos”.
Carlos estudia sicología en la UES y también pertenece al elenco de teatro de la Universidad Tecnológica (UTEC).
El escritor Manlio Argueta define su obra como “Poesía novedosa, de su tiempo y de nuestro tiempo”, y le tiene fe. “Dará sorpresas. Tiene mística por la literatura”, dice.