Después de la grabación de unos de los programas del “Latin American idol 2”, recostado sobre el sillón de su camerino, Gustavo Sánchez toma agua mineral y habla en exclusiva con Fama. En el currículum de este director, compositor, productor y mánager puertorriqueño que trabajó con Chayanne en su mejor momento y compuso clásicos como “Provócame”, entre otras cosas, resaltan los premios a Mánager del Año en 1988 y Mejor Director del Año en 1991 de la revista Billboard. Quien además fundó las compañías Dream Hunter y Creative People Inc. y últimamente fue mánager de la artista Candela Ferro respondió a nuestras inquietudes.
Evaluando el programa, ¿qué balance haces hasta aquí?
Para mí, positivo en todo. Porque creo que hemos traído a América Latina… Hemos cumplido con nuestro trabajo, y cuando uno lo hace debe sentirse orgulloso. Las cuatro personas que quedan son las que tenían que estar, y eso es importante. Se escapó uno que debería haber estado entre los finalistas, Saúl, el mexicano, pero están los que deberían estar. Porque después de que nosotros perdemos el control del voto y decide el público, muchas veces me molesta saber que hay artistas que están más preparados que otros que elige el público, pero al final del día esta es la magia de este juego.
¿Qué puedes decir de los participantes?
Que cada uno está aquí por una razón distinta. Que todos son grandes talentos. Que algunos hoy están más listos que otros. Pero cualquiera de los cuatro podría representar muy bien a “Latin American idol”.
¿Y qué puedes decirme de Arquímedes Reyes?
Arquímedes tiene una voz extremadamente peculiar. Muy interesante. Muy bueno en escena pero irregular. Su entorno afecta su “performance”. Es de días. Cuando tiene un día bueno, es el más brillante de todos. Y cuando tiene un día malo, tiene un día malo. Yo creo que es una cuestión de que necesita un poco más de seguridad en sí mismo. Arquímedes es irregular, pero cuando tiene un buen día es el mejor.
¿Y de los otros?
Carlitos: carisma personificado. Simpático, relajado, gracioso, y para ser gracioso y reírte de ti mismo, tienes que tener mucha seguridad. Es un tipo supercarismático y muy constante en escena. Ricardo y Rosángela, para mí los dos tienen una cosa en común y es que en escena los dos parecen muy tranquilos. Un gran aplomo en escena. Rosángela es un monstruo de escena. La diferencia es que él es más puro y ella está más preparada.
Así que las últimas veces que les tocó elegir a ustedes sufrieron un poco…
Ya desde el doceavo, los hemos visto cinco o seis veces, y ahora ya los hemos visto 10 veces, y entonces la producción lo primero que nos dice es que no nos envolvamos con los chicos. ¿Cómo no me voy a envolver? ¿Cómo puedes ver a un ser humano tratando de lograr un sueño y no envolverte emocionalmente? A mí lo que me hace buen mánager es que me envuelvo emocionalmente con mis artistas. Que los quiero, que los respeto, que me preocupan sus emociones, obviamente manteniendo la labor de mánager, que es decirles lo que están haciendo bien y lo que están haciendo mal. Pero perder a cualquiera de ellos es triste… Porque a esta altura, los chicos se pueden ir eliminando por muchas razones.
¿Cómo es el proceso de fabricar un ídolo?, ¿cómo lo has vivido?
Siempre se han fabricado los ídolos. Déjame aclarar lo que te acabo de decir: Un ídolo no se fabrica, nace. Tiene la suerte de que lo descubran o no, pero las compañías de discos y los medios toda la vida han decidido quiénes iban a ser los ídolos. Y casi siempre con mucha razón, porque para mí un ídolo es alguien que no tiene un solo disco, que tiene muchos, y una carrera muy larga. El problema de ahora es que aparte de cantar de maravilla tienes que tener un buen look. En los años cincuenta daba lo mismo que fueras guapo o no porque no había televisores en las casas, entonces estaba más basado en el talento vocal. Pero cuando empezó la televisión, ¿qué fue lo primero que funcionó en la televisión americana como el gran boom como cantante? Elvis Presley, que era físicamente guapo, agresivo, y se convirtió en el primer pop idol porque la imagen lo ayudó. Y eso que había otros grandes cantantes, pero que hoy en día no hubieran triunfado por su look.
¿Y eso es bueno o es malo?
Es parte del juego, desafortunadamente. A mí me gustaría que fuera solo talento, pero también reconozco que el talento es muchas cosas. Es un talento ser encantador. Cuando mucha gente apuesta a alguien es porque tiene algo. Al final hay que creérselo.
¿Eso es lo mejor del programa?
Lo mejor son los chicos. Y después, que el programa le da la oportunidad a gente que de otra forma no la tendría de darse a conocer en un continente.
¿Y cuál es la parte del programa que más disfrutas?
Cuando los chicos cantan bien, cuando dan una “performance” espectacular. Porque refrenda mi decisión y la de mis compañeros.