A pesar de no ser migueleño de nacimiento, tiene esa calidez, algarabía y carisma propios de los oriundos de la Perla de Oriente.
Rolando Alirio Mena, mejor conocido como don Alirio, nació en la ciudad de Cojutepeque, en una familia muy numerosa de 22 hermanos, contando los de padre y madre. Desde muy pequeño trabajó junto con su abuela y madre en el mercado de su natal ciudad, también le ayudaba al cura de la parroquia, entre otras actividades. Sus inicios en la locución fueron precisamente en esta ciudad; luego, a través de personajes como don Aniceto Porsisoca y don Paco Medina Funes, llegó a San Salvador a trabajar a diversas emisoras. Pero su talento no solo se ha escuchado a través de las ondas hertzianas, también se ha destacado en prensa escrita, un poco en la televisión y animando presentaciones. En estas últimas ha tenido el privilegio de presentar a artistas como Los Ángeles Negros, Carlos Santana, Pedro Vargas, entre otros.
DE CHORICERO A GARROBERO
Los lazos con San Miguel comenzaron a tejerse cuando llegaba a ver jugar a su hermano que militaba en el Águila, René “el Pando” Mena. Después, don Alirio fue contratado por una radio migueleña para transmitir los partidos locales y así se fue quedando, hasta que una oriunda le ganó el corazón y quedó amarrado para siempre a la ciudad.
Una de las anécdotas que tiene muy presente es la de una ocasión en la que pasaba frente a la Catedral, en la esquina volvió su mirada al camarín de la Virgen de la Paz y dijo en el fondo: “Ojalá, madrecita, que me quede aquí para siempre”, y se le cumplió. Según palabras de don Alirio, después de casi 45 años de trayectoria radial, una de sus satisfacciones más grande ha sido servirle a San Miguel, pueblo que le ha dado protección; “yo siempre lo he dicho en los actos públicos, lo único que puedo hacer para pagarle a la gente es trabajar por ellos en todas las actividades que conlleven beneficio para las comunidades... San Miguel no me ha dado fortuna, pero sí el cariño del pueblo, porque el calor no es del clima sino de su gente...”, enfatiza. |