Para reír, para gozar... Carnaval

Flor Lazo
periodista

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Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 11/23/2007

Este año, el Carnaval de San Miguel cumple 49 años de haber sido instaurado como una fiesta popular, donde igual se mezclaban el patrón con el obrero, la ama de casa y la profesional, el rico y el pobre, el guapo y el feo, el chele y el prieto, el alto y el bajo. Todos juntos en un explosión de música, baile, fuegos artificiales y lindas chicas a bordo de carrozas, así como lo soñó el célebre Miguel F. Charlaix, un hombre visionario que entendía que al pueblo hay que darle “pan y circo”.

En ese entonces no había mucho circo que ofrecer, ya que las fiestas de coronación de las reinas de fiestas patronales eran exclusivas de las clases acomodadas y se realizaban en el Teatro Nacional o en elegantes salones de moda.

Y aunque este migueleño exportó la idea del propio Carnaval de Río de Janerio, en Brasil, poco o poco la celebración adquirió brillos propios, al punto de que hoy el Carnaval de San Miguel es la fiesta más importante de El Salvador.

Gracias a Charlaix, una vez al año la gente deja de lado las preocupaciones de siempre y se lanza con alegría a recorrer las principales calles de la Perla de Oriente. Por toda una noche los animados fiesteros se olvidan del alto costo de la vida, de los elevados índices de violencia que abaten al país y de lo incierto de una economía que depende en gran medida de la solidez del dólar y de los precios internacionales del petróleo. Por una vez al año, la gente olvida que sus comunidades aún carecen de los servicios básicos que fueron prometidos por aquellas personas que se convirtieron en mandatarios y funcionarios públicos, y se dedican a vivir el espíritu carnavalesco que caracteriza a los migueleños.

Si Charlaix viviera, estaría orgulloso de ser el padre de esta celebración que ha trascendido las fronteras patrias y ha pasado a ser un punto de referencia al congregar a millares de personas en una fiesta popular donde tocan grupos y orquestas de casi todos los géneros musicales. En una fiesta cuya garantía principal es que todos los presentes gozarán por igual sin importar si son ricos o pobres, guapos o feos...