La belleza de la imagen de la patrona de El Salvador, la Virgen de la Paz, es resaltada cada año con una hermosa carroza revestida de flores naturales.
Las artesanas que realizan esta labor son las mujeres de la Congregación Mariana de San Miguel.
Desde 1960, las marianas se encargan de esta tarea.
La primera sede para el cambio de look al carro adornado fue la antigua base de la Policía de Hacienda, donde hoy funciona el parqueo municipal. Unas 12 horas son empleadas por el grupo de fieles para adornar la carroza, previamente es chequeado el sistema eléctrico y limpiados los candelabros y focos que lleva.
Cada 20 noviembre, 30 marianas se dedican a cortar flores, limpiar hojas, llenar cada orificio de la malla de la carroza de mirto y luego colocar armoniosamente las flores que darán el colorido para que la imagen de la patrona recorra las calles de San Miguel.
El recorrido de la procesión, cada 21 de noviembre, dura unas seis horas. Al final los devotos se llevan una flor como reliquia.