Envueltas en trajes de plumas, lentejuelas, pedrería y suntuosas telas de brillantes colores, las candidatas a reina del carnaval provocaron la admiración y los aplausos de los asistentes al evento de belleza más famoso del país.
Todos los diseños de trajes de fantasía llevaban implícito el espíritu carnavalesco que inspiró a Miguel F. Charlaix a emular la fiesta de Río de Janerio.
No faltó la chica que decidió vestirse cual si fuera el volcán Chaparrastique, envuelta en una falda verde y con un báculo que escupía luces de bengala. Otras ambientaron sus vestidos en la riqueza marina de las playas migueleñas, portando con orgullo los ropajes cubiertos por corales y estrellas de mar.
Al final del desfile de trajes de fantasía, el jurado deliberó y acordó que el tercer lugar correspondía a la representantes del barrio San Nicolás, que deslumbró a los asistentes con un traje color azul eléctrico, adornado con alas pintadas a mano, donde se observaba una estampa de San Miguel y la imagen de la Virgen de la Paz. El segundo lugar fue para la candidata del barrio San Francisco y su vestido blanco con alas tornasol y un penacho de plumas. Ambos trajes diseñados y confeccionados por Oliver Aroche, quien recibió la ovación del público y un diploma de reconocimiento por su creatividad.
El traje de fantasía ganador correspondió a la candidata de los mercados municipales, Anita del Carmen Cruz Villegas. La jovencita lució su esbelta figura enfundada en un espectacular diseño color fucsia, compuesto por cientos de plumas, lentejuelas, canutillos, diamantina y tintes naturales. Abraham Quintanilla, creador del modelo, explicó que el diseño plasmó la alegría del carnaval y la laboriosidad del sector de los mercados.