El Barça contra Inglaterra

El Barcelona enfrentará al Manchester United en las semifinales de la Liga de Campeones. En la otra serie, Liverpool y Chelsea pelearán el boleto a la final.

k Barcelona/DPA
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Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 4/10/2008

El Barcelona se clasificó ayer para las semifinales de la Liga de Campeones al vencer por 1-0 al Schalke 04, aunque sufrió una agonía en la primera mitad y solo respiró con el afortunado gol de Touré Yaya a dos minutos del descanso.

El conjunto local no jugó un buen partido a pesar de confiarse al triunfo por 1-0 de la ida. Pero triunfó, lo que le viene muy bien con todo lo que llueve en su entorno, y ahora le espera el Manchester United en la siguiente eliminatoria.

El Barcelona vivió una película de terror en la primera parte, y especialmente en los primeros 25 minutos, cuando el Schalke 04 se mostró superior a los locales, que parecen vivir presos de un ataque de nervios. Cualquier pequeño golpe les hace temblar las piernas.

El conjunto catalán jugó como un equipo pequeño, amparado en la renta de la ida para apostar por el contraataque. Los teutones superaron al Barcelona, no se sabe si por la “invitación” de su rival o por su propia ambición. Seguramente hubo algo de ambas cosas.

Altintop solo tardó siete minutos en poner la inquietud en el Camp Nou, con un disparo lejano que Víctor Valdés sacó con muchísimos apuros. Respondió Xavi con un mano a mano que resolvió el arquero Neuer. Pero esta acción fue un puro espejismo.

El Schalke 04 había montado un centro del campo con superioridad y se aprovechó de los errores en la entrega de los jugadores del Barcelona. Los visitantes llegaban casi en oleadas y Carlos Puyol no se bastaba para despejar balones.

Las oportunidades visitantes se sucedían, Kuranyi tuvo dos ocasiones casi a bocajarro. No extrañó que la grada emitiera algunos silbidos contra su propio equipo, pues el divorcio entre hinchas y jugadores parece notorio. Pero en el fútbol también hay espacio para la suerte.

El Barça marcó el primer gol a tres minutos del final, en una jugada extrañísima. Bojan centró, un defensa despejó hacia su propia portería, Krstajic sacó bajo los palos y Touré Yaya se encontró con el balón a tres metros del arco. Marcó su gol más sencillo y el Camp Nou recibió el descanso con una tremenda sensación de alivio, vistos los sustos presenciados en la primera parte.

El conjunto local soltó lastre con el gol y mejoró algo en la segunda parte. Adelantó la línea de presión y los alemanes comenzaron a evidenciar sus limitaciones. Con su ánimo decaído, el Schalke 04 empezó a demostrar su verdadero nivel, que está lejos del Barcelona.

El equipo azulgrana comenzó a acumular llegadas, como un disparo de Iniesta que se encontró con la mano de Neuer. El equipo teutón parecía tocado y el Barça comenzaba a recibir aplausos.

Pero apareció Frank Rijkaard, el técnico del Barcelona, para devolver la ira a su propia grada. Quitó del campo a Bojan y la grada abucheó la decisión, sacando pañuelos también.

El conjunto azulgrana disfrutó de más ocasiones, especialmente con la actividad de Iniesta, mucho más fino en la segunda parte, aunque faltó puntería. Al final se clasificó, pero la pregunta que se hace su hinchada es si este Barcelona es capaz de superar al Manchester United.

El consenso es que tiene que mejorar si quiere superar al equipo inglés, si se atiende a la extraña frialdad con la consiguió el pase. Son tiempos extraños en el entorno azulgrana.

AFP, Reuters/LA PRENSA
Los jugadores de Barça celebran el gol de Touré Yaya, que les dio tranquilidad y la confirmación del boleto a semis.

“Con el resultado de ida, ellos no tenían nada que perder y buscaron la sorpresa. Han jugado bien y a nosotros nos ha afectado la ansiedad.”

Frank Rijkaard, entrenador del FC Barcelona

“No podemos ir a Barcelona y ser negativos. Debemos ser positivos. Si tenemos a la plantilla al completo, tendremos una muy buena oportunidad.”

Alex Ferguson, entrenador del Manchester United