En el último segundo del tiempo añadido, un inesperado “regalo” del defensor noruego John Arne Riise, que cabeceó al gol en propio arco, le dio al Chelsea un punto de oro por su empate 1-1 ante el Liverpool, en la semifinal de ida de la Liga de Campeones de Europa.
“Los Reds” habían sacado ventaja con un tanto del holandés Dirk Kuyt, a dos minutos del intervalo, y en el segundo tiempo estuvo más cerca el Liverpool de doblar su ventaja que el Chelsea de conseguir el empate.
Pero cuando la victoria local parecía sentenciada —transcurría ya el quinto minuto de tiempo adicionado—, Riise puso la cabeza ante un centro de poco riesgo de Salomon Kalou y clavó la pelota en la red. Así, la fiesta mudó de color y pasó a ser toda “blue”, el azul de un Chelsea que, tras la igualdad 1-1 a domicilio, quedó mejor posicionado para la revancha en Stamford Bridge, la semana próxima.
Hasta el error de Riise, el Liverpool había cumplido con su rol de favorito y parecía que, por tercera vez consecutiva, vencería por 1-0 como local al Chelsea, siempre en semifinales de la Champions League.
En realidad, hasta ese final inesperado, todo había transcurrido de acuerdo al guión, incluso el traje de héroe que Kuyt ya se había probado al marcar previamente otros goles cruciales en Europa, como ante el Inter y el Arsenal, en etapas previas del certamen.
Ayer, el holandés volvió a hacer gala de su efectividad para tocar el balón por debajo del cuerpo del arquero visitante Peter Cech, pese a que había sido objeto de una falta de Claude Makelele.
Sin embargo, en el tanto, que llegó a los 43 minutos, tuvo gran mérito el español Xabi Alonso, quien ejecutó rápidamente un tiro libre y habilitó a Kuyt. El centro de este fue despejado de cabeza por John Terry y el balón quedó en posesión del capitán del Chelsea, Frank Lampard, quien se dejó anticipar.
Entonces, el argentino Javier Mascherano intentó disparar al arco, pero el remate le salió defectuoso y fue a parar a los pies de Kuyt, quien, dentro del área, volvió a mostrarse implacable.
Hasta entonces no había sucedido mucho en un partido más bien anodino, de hecho, los locales solo habían tenido una ocasión clara de gol, pero el español Fernando Torres definió mal y el balón fue rechazado por el portero Cech, quien salió con rapidez a achicar el ángulo de tiro del ex Atlético Madrid.