Old Trafford decidirá

Cristiano Ronaldo no aprovechó la oportunidad más clara para el Manchester en el Camp Nou y ahora, junto al Barcelona, deberán esperar el juego de vuelta para sacar al finalista de la Champions.

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Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 4/24/2008

Barcelona y Manchester United se jugarán el pase a la final de la Liga de Campeones la próxima semana en Old Trafford, después de haber empatado 0-0 en el partido de ida de las semifinales del máximo torneo continental de clubes.

El encuentro se vio marcado por el tempranero penalti fallado por Cristiano Ronaldo, el astro portugués de los “Diablos rojos”, después de que el árbitro sancionara con la pena máxima una clara mano del central argentino Gabriel Milito.

“No cambié mi estilo para (patear) el penalti. A la vuelta marcaré en Manchester”, advirtió el delantero. “Barcelona jugó bien y cuidó el balón, pero nosotros defendimos bien. Como fuere, el 0-0 es un buen resultado para nosotros”, dijo el lusitano.

El gran fallo de Ronaldo, que más tarde reclamaría otro penalti al ser empujado por el mexicano Rafael Márquez cuando se escapaba solo, pesó en el ánimo de los ingleses, que cedieron el terreno —cerrándose atrás en dos líneas muy compactas—, y animó muchísimo a los azulgrana, que dominarían el encuentro de cabo a rabo pero sin remacharlo con un tanto.

La vuelta del centrocampista portugués Deco permitió al entrenador del Barça adelantar a Andrés Iniesta, quien, junto a Samuel Eto’o y Lionel Messi, formó una delantera de pesadilla para la defensa inglesa, pese a la falta de definición en los últimos metros.

Messi fue precisamente el autor de un buen pase al centro del área para Eto’o, cuyo tiro prácticamente a bocajarro fue rechazado desde el suelo por Wesley Brown.

El joven delantero argentino, sobre el que ya estaban puestas todas las esperanzas del Barça de cara a este partido, se convirtió en la referencia en ataque de los catalanes, frente a un Manchester United encerrado en su campo, que apenas tenía la pelota y que mostraba sus mayores momentos de peligro en sus salidas al contraataque.

Con un Wayne Rooney prácticamente desaparecido y un Carlos Tévez más dedicado a hacer faltas que a jugar, las únicas aproximaciones de peligro procedían de las botas de Cristiano Ronaldo, cuya velocidad le permitía desbordar continuamente.

El portugués, máximo goleador de la Liga Premier, logró algunos buenos pases al área, pero ninguno de sus compañeros lograba rematar y poner en auténtico peligro a Víctor Valdés.

Los ingleses, privados casi por completo del balón, estuvieron más ocupados en tratar de contener la presión azulgrana.

AP y AFP/LA PRENSA
El penalti que erró el portugués Cristiano Ronaldo, al ’3, pudo cambiar la historia del juego, que terminó con empate a cero.