Como que fuera la Premier

Chelsea y Manchester United no solo definirán entre sí al campeón de la liga inglesa, sino al de toda Europa, tras la victoria lograda ayer por “los Blues” sobre el Liverpool en el tiempo extra.

kLondres/DPA
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Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 5/1/2008

El Chelsea rompió el embrujo y en su tercera serie semifinal ante el Liverpool por fin pudo cantar victoria y clasificarse a una inédita final de la Liga de Campeones de Europa, que librará el 21 de mayo ante el Manchester United, en Moscú.

Los londinenses se impusieron ayer en Stamford Bridge al Liverpool por 3-2, en un dramático partido definido en tiempo extra, que los catapulta por primera vez en la historia a una final de la máxima competición europea.

“Los Blues” se pusieron en ventaja por intermedio de Didier Drogba a los 33 minutos, pero “los Reds” forzaron la prórroga, tras el 1-1 registrado la semana pasada en la ida, con un tanto del español Fernando Torres (’64).

Ya en tiempo extra, Frank Lampard, a los ’98 —de penalti—, y otra vez Drogba le dieron al conjunto londinense una ventaja de dos goles, que se redujo en el minuto 117 con un tanto de Ryan Babel, para el 3-2 final, que hizo delirar a hinchas y jugadores del Chelsea, tras los fracasos ante el mismo rival en las semifinales continentales de 2005 y 2007.

El Manchester United sacó pasaje para la final un día antes, tras vencer al Barcelona por 1-0 en Old Trafford, y así el choque por el cetro europeo tendrá idénticos protagonistas que la definición de la Premier League, en la que “Diablos rojos” y “Blues” comparten la cima, a falta de tres fechas para el final del certamen.

Bajo una pertinaz llovizna primero y una copiosa lluvia luego, el Chelsea sacó boleto a la final con justicia. El entrenador israelí Avram Grant volvió a contar con Frank Lampard, quien regresó al equipo tras la muerte de su madre, y Michael Essien, quien, en el partido en Liverpool, estuvo suspendido.

Con ellos dos, más el talento del alemán Michael Ballack y la potencia de Didier Drogba, el local generó peligro desde el inicio del partido. El delantero marfileño desperdició dos chances, pero aprovechó la tercera: el portero español Pepe Reina despejó un remate de Salomon Kalou y Drogba no perdonó en el rebote. Era el 1-0.

Dirk Kuyt estuvo cerca del empate al ’48, pero el arquero checo Petr Cech evitó, con el pie, la caída de su valla. Chelsea se dejaba presionar por la “marea roja” y el empate se sentía en el estadio.

Y finalmente llegó, al ’64, de la mano de una gran jugada individual de Yossi Benayouns que dejó el balón en los pies de Fernando Torres. “El Niño” tampoco falló en la definición y marcó su sexto gol en la competición.

En los últimos minutos, ninguno de los dos equipos quiso arriesgar, y así llegó la prórroga, en la que “los Blues” hicieron méritos de sobra para avanzar.

Al minuto 95 les fue anulado un gol por fuera de juego de Essien, y tres minutos más tarde, Lampard no falló desde el punto penal y metió el 2-1 que dedicó a su madre. Después llegó el tercero de Drogba y todo parecía encaminarse a un final tranquilo para el Chelsea. Pero a tres minutos del final, Babel probó desde fuera del área y Cech terminó mandando el balón al ángulo de su propio arco. Los hinchas del Chelsea palidecieron, recordando que el Liverpool es propenso a generar milagros y temieron vivir un nuevo capítulo de la maldición. Pero no, finalmente el Chelsea tendrá su demorada final europea, en un torneo completamente inglés.

Agencia/LA PRENSA
Con dos goles del marfileño Didier Drogba, Chelsea pudo clasificar por primera vez a la final de la Liga de Campeones tras derrotar ayer al Liverpool 3-2 en el tiempo extra.