Manchester United se consagró ayer por tercera vez monarca de Europa al vencer al Chelsea en una definición por penales en la final de la Liga de Campeones, celebrada en Moscú.
El tiempo regular terminó empatado 1-1, con goles de Cristiano Ronaldo, por el United, y Frank Lampard, por el Chelsea. Los penaltis concluyeron 6-5 en favor de los “Diablos rojos”, cuando Edwin van der Sar le atajó el remate final al francés Nicolas Anelka.
“Esta es la primera vez que me toca ganar en penaltis”, declaró el técnico del Manchester United, Alex Ferguson.
El ManU ganó su tercer título de la Copa de Europa, sumándose a los de 1968 y 1999. Chelsea nunca se ha coronado rey del Viejo Continente y disputaba su primera final de una Liga de Campeones.
Bajo una fuerte lluvia en el estadio Luzhniki, Chelsea tuvo el título en los pies del capitán, John Terry, pero el central falló el quinto penalti al resbalarse y enviar la pelota afuera. Terry terminó llorando desconsolado en el hombro del técnico, Avram Grant.
“Yo daba que iba a marcar”, declaró Rio Ferdinand, zaguero del Manchester United y compañero de Terry en la selección inglesa. “Es un gran definidor de penaltis, pero se resbaló”, agregó.
Ronaldo había fallado el tercer tiro del United. El argentino Carlos Tévez, Michael Carrick, Owen Hargreaves, Nani, Anderson y Ryan Giggs marcaron desde los 12 pasos por los “Diablos rojos”; y Michael Ballack, Juliano Belletti, Lampard, Ashley Cole y Salomon Kalou lo hicieron por los “Blues”.
Como en una pelea de pesos completos, los primeros 20 minutos fueron de estudio, sin mucho peligro.
Un remate de Hargreaves que el arquero del Chelsea, Petr Cech, atajó sin problemas fue la única acción notable hasta que llegó el gol de Ronaldo a los 26 minutos.
La jugada comenzó con una pared pegada a la banda derecha entre Paul Scholes y Wes Brown, quien centró al palo opuesto para la entrada de Ronaldo y su remate en un alto salto. El balón se coló pegado al palo derecho y Cech se limitó a mirarlo.
United cayó en un bache después de la anotación y Chelsea, con mayor ímpetu, salió en busca del arco rival.
Van der Sar salvó su arco a los ‘34, cuando despejó un cabezazo de Ballack dentro del área chica.
Segundos después, el ManU emprendió un contragolpe, que terminó en un cabezazo de Tévez desviado por Cech. Carrick recibió el rebote y le pegó cerca del punto de penal, pero el arquero checo lo envió a tiro de esquina.
Tévez tuvo otra oportunidad a los ‘42, cuando se deslizó para empujar un centro rasante de Wayne Rooney, pero falló la pelota por apenas centímetros.
Rooney, la tercera pieza del tridente de ataque junto con Ronaldo y Tévez, fue una sombra del jugador desequilibrante que usualmente brilla con los “Diablos rojos”, y aparte de algunas apariciones fugaces, no participó mucho en la creación ofensiva.
Los “Blues” igualaron justo al filo del entretiempo. Un pelotazo sin mucho peligro de Michael Essien desde fuera del área rebotó en dos jugadores y el esférico le quedó muerto a Lampard cerca del punto de penal, donde el volante lo pateó de primera y remeció las redes.
Chelsea tomó la iniciativa en el complemento, subiendo con sus laterales y complicándole la vida a los zagueros de United con sus centros al área.
Aunque no lograba encontrar el último toque, Chelsea merodeó constantemente el área de Manchester y ensayó con remates de Essien y Ballack.
Además, los “Blues” empezaron a presionar desde el primer cuarto de cancha y le complicaron a United la salida del fondo con la pelota.
El Manchester se salvó milagrosamente en dos ocasiones: a los ‘78 un remate con comba de Didier Drogba pegó en el palo; y a los ’4 del tiempo extra, Lampard reventó el travesaño con un zurdazo dentro del área.
A los ‘10 del alargue, Terry desvió a tiro de esquina un remate de Giggs dentro del área, en una de las últimas oportunidades de peligro de United en el tiempo extra.
Drogba fue expulsado a cuatro del final por pegarle a Vidic.