El Celtic derrotó al Milán (2-1) y agravó la crisis del vigente campeón de Europa, que camina a trompicones desde que comenzó la temporada y no parece aliviar la crisis.
El Milán confirmó que no vive sus mejores días. Hundido en el undécimo puesto de la clasificación de la Liga italiana, volvió a defraudar en Glasgow. El Celtic le superó gracias a un gol en el minuto 90 de Scott McDonald.
Instantes después, un espectador saltó al terreno de juego con los brazos en alto en señal de victoria y tocó al portero del Milán, el brasileño Dida, que se tiró al césped a pesar de que el contacto fue muy leve.
El brasileño Kaká, de penalti en el minuto 68, había contrarrestado el primer tanto del partido, obra de Stephen McManus (’62), pero el campeón continental sucumbió en el último momento de la forma más dolorosa.
El equipo lombardo, por medio de su vicepresidente, Adriano Galliani, ha anunciado que no recurrirá el resultado del encuentro ante el Celtic, pese a que un aficionado dio un pequeño golpe al meta brasileño Dida, tras saltar al campo para festejar el segundo gol del equipo.
“He hablado con Berlusconi (dueño del club) y hemos tomado la decisión de no presentar ningún recurso. Somos el equipo que representará a Europa en el próximo Mundial de clubes, el campeón de Europa y así debemos comportarnos”, dijo Galliani.