El Valencia recibirá al Rosenborg en la cuarta jornada de la Liga de Campeones con la obligación de ganar, si quiere mantener sus opciones de continuar en la competición, en el día en que el técnico holandés Ronald Koeman debuta en el banquillo.
Tras el bálsamo que supuso la victoria liguera ante el Real Mallorca, el conjunto valenciano quiere prolongar esa mejoría en la máxima competición continental y repetir la mejor imagen ofrecida y sobre todo, el resultado conseguido en Palma.
Para pasar de ronda, el club de Mestalla está obligado a ganar al Rosenborg y el siguiente juego en casa ante el Schalke 04 y confiar en que el Chelsea —líder de su grupo— se imponga a uno de los otros dos rivales, especialmente a los noruegos, que superan a los valencianistas en la clasificación.
La principal novedad que presentará el Valencia de Ronald Koeman en su estreno en Mestalla será el regreso del delantero asturiano David Villa, lesionado justo hace un mes, y que deberá ser un revulsivo ofensivo para los valencianistas.
Junto a él, el holandés deberá abogar por Miguel, Helguera, Moretti, Albelda, Vicente, Angulo, Silva, Joaquín o Morientes, para hacer un equipo que contribuya, como dijo el propio Koeman, en su presentación, a devolver al Valencia al lugar de privilegio que se merece, tanto en la competición doméstica como en la europea.