Liverpool, que jugó gran parte del partido de ayer con superioridad numérica, logró un importante triunfo por 2-0 ante el Inter de Milán, gracias a sus dos tantos en la recta final del choque.
Los pupilos del español Rafael Benítez, en crisis tras su irregular marcha en la Premier League y la reciente eliminación de la Copa Inglesa ante el Barnsley, dieron un gran golpe de cara a su pase a los cuartos de final en la Liga de Campeones de Europa.
Tras desaprovechar tres claras ocasiones —por medio de Sami Hyypia, Dirk Kuyt y Fernando Torres—, la magia europea de Anfield volvió a ser fiel a su leyenda y desató la alegría de los aficionados locales en el desenlace del partido, con los esperados goles de Kuyt al minuto 85 y Steven Gerrard al minuto 90.
El campeón italiano y líder destacado esta temporada volvió a decepcionar en Europa, a pesar de su dominio en el campeonato nacional, y tendrá que remontar en la vuelta si no quiere volver a ser eliminado del torneo de forma prematura.
El partido estuvo marcado desde la primera mitad por la expulsión del italiano Marco Materazzi, desbordado por la velocidad del “Niño” Torres; perdió los nervios y fue expulsado por el árbitro Frank De Bleeckere en el minuto 30, al recibir su segunda tarjeta amarilla.