El Barcelona cumplió con los pronósticos al vencer por 2-3 en su visita al Celtic de Glasgow gracias a sendos goles de Thierry Henry y Lionel Messi en la segunda parte, con lo que el equipo azulgrana se acerca a los cuartos de final de la Liga de Campeones.
Frank Rijkaard, técnico del Barcelona, vio el partido desde el palco por sanción. Se supone que el holandés diseñó la sorprendente alineación, excluyendo a Samuel Eto’o y Xavi. A cambio, situó a Ronaldinho en la banda izquierda, en lo que fue su primer partido como titular en este año.
El encuentro comenzó como era previsible: el Barcelona proponía la técnica y el Celtic exponía la física. El equipo azulgrana acaparaba el dominio, moviendo el balón de un lado al otro. El Celtic apostaba por todo lo contrario: desprecio del balón y mucho sudor.
El cuadro de Glasgow dio el primer zarpazo. Naylor centró desde la banda izquierda y Vennegoor se tiró por el balón, conectando un cabezazo tan espectacular como inapelable. El delantero local le ganó la espalda al argentino Gabriel Milito, quien anduvo despistado.
Sin embargo, el Barcelona disipó el entusiasmo local dos minutos después. Messi hizo una fantástica pared y resolvió con algo de fortuna en el área pequeña. Fue el primer gol del argentino en dos meses, el fin de una sequía.
El conjunto azulgrana seguía manejando el encuentro a su antojo, aunque con demasiado academicismo. Su rival se empleaba con ardor en defensa, a la espera de cazar otro remate aéreo. Y este llegó a los 37 minutos. McGeady, el mejor jugador del Celtic, puso otro balón desde la izquierda y Robson conectó un sorprendente remate de cabeza desde cierta distancia. El arquero Víctor Valdés no estuvo muy acertado y se tragó el balón. Segundo disparo del Celtic y segundo gol.
El empate llegó a los 52 minutos, en una obra de arte de Henry. Caldwell le regaló el balón a Ronaldinho y este lo entregó al francés. El delantero avanzó, entró en el vértice derecho del área local y colocó el balón al palo izquierdo de Boruc con precioso efecto.
El Celtic terminó de hundirse y el Barcelona comenzó una especie de entrenamiento, vista su superioridad. Pudo marcar tres goles más, pero se conformó con uno. Llegó a los 78 minutos, con el enésimo regalo escocés, que volvió a liarse al intentar sacar el balón. Messi estuvo listo y marcó desde cerca su segundo gol en el encuentro.