Iron Maiden
     

Los discos que marcaron la historia

Fama presenta la crítica de algunos de los mejores discos en la historia de Iron Maiden, especialmente de aquellos álbumes de los cuales la banda ha retomado canciones para incluirlas en el “Somewhere back in time tour 2008”.

Orus Villacorta/Joaquín Mendoza
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Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 2/25/2008

Pese a que el álbum presenta canciones tan recordadas, como “Sanctuary” o “Running free”, la banda no quedó muy satisfecha con la grabación, en la cual el máximo responsable había sido el productor Will Malone. Pese a este descontento, que entre otras cosas derivó en la salida del guitarrista Dennis Stratton, el autodenominado primer álbum de Iron Maiden irrumpió con fuerza en Inglaterra. Hoy en día, se considera como uno de los debut más grandes en la escena metalera británica.

Este disco sirvió como referente para el sonido que otras bandas buscaban en aquel momento, un sonido como el de “Prowler” o “Charlotte the harlot”, que dictaría los pasos a seguir. En cambio otras como “Phantom of the opera” con todo y sus más de siete minutos de recorrido, mostraban ya ciertas influencias más progresivas.

“Killers”

Para 1981, Iron Maiden ya no estaba jugando, esta vez la cosa iba más en serio en todo sentido. Harris y compañía ya tenía una idea más asentada de lo que quería hacer en el heavy metal. La voz de Di’anno también es tanto más madura. Incluso visualmente el disco es evidentemente superior al primero. Hablamos del segundo trabajo de estudio de los ingleses, el “Killers”.

Desde la portada, este vinilo (el formato de ese entonces) presentaba a uno de los más famosos Eddie, el que miraba cómo su víctima tocaba tierra después de apuñalarlo. Musicalmente, el “Killers” ya se había dado una buena sacudida del punk que había reinado años antes en la escena londinense. También hay que destacar dos razones que alimentaron al cambio: la inclusión de Adrian Smith en la guitarra que dejó Stratton y en la que duraría hasta 1990, y el abordaje que hizo Martin Birch como productor.

En cuanto a los cortes de este álbum, personalmente no es de mis predilectos, aunque claramente se nota una transición de la ópera prima de 1980 a un Di’anno grabado en otros canales y sometido a efectos sintéticos. Las guitarras también tienen más protagonismo entre esa atmósfera oscura que se presenta a lo largo de 11 cortes. “Killers” no se caracteriza por brindar muchas canciones al repertorio elemental de Iron Maiden, a excepción de “Wrathchild” y el tema que le da nombre al disco, pero no hay que dejar de lado “Genghis khan” y la balada “Prodigal son”.

“The number of the Beast”

El tercer álbum de Iron Maiden, fue editado el 29 de marzo de 1982.
Más allá de contemplar aquel mundo sombrío que ardía en llamas y dibujar en los cuadernos del colegio a Eddie domando diablo, la verdadera experiencia comenzaba al escuchar “Invaders” y “Children of the Damned”, escritas (cómo no) por Steve Harris, con ese bajo galopante, con esos riffs tan creativos y con el debut de el señor Bruce Dickinson como nuevo vocalista de la banda. Bruce demuestra a partir de “Invaders” que su voz no solo tiene fuerza, sino que además alcanza muchos registros melódicos que para Paul Di’Anno eran sencillamente imposibles.

A mi juicio, “The number of the beast” es el primer disco de Iron Maiden con la mayor cantidad de grandes éxitos en un solo material. Aquí se encuentran himnos del heavy metal como “Hallowed be thy name” y por supuesto, la canción que le da nombre al disco. Sin duda Martin Birch, el productor, supo extraer lo mejor de cada músico, especialmente de Dickinson, quien tuvo que cargar con la presión de incorporarse a una banda que después del “Killers” ya eran super estrellas del rock.

Pese a que el gran matiz del disco es ese carácter sombrío al escuchar la introducción de “The number of the beast” o al contagiarse por las campanas que conducen a “Hallowed be thy name”, puede decirse que la temática que aborda Harris en las letras de este disco es muy variada. “Invaders” trata acerca de las invasiones de antiguas hordas de vikingos, “Run to the hills” aborda el tema de los indios americanos y “Hallowed be thy name” retrata los últimos momentos de un condenado a muerte que comienza a perder la fe.

“Piece of Mind”

Con la novedad de encontrar el reemplazo de Nicko McBrian en lugar de Clive Burr en la batería de Iron Maiden. El mundo recibió a “Piece of mind”, un álbum publicado el 16 de Mayo de 1983, bajo la producción de Martin Birch.

Es complicado hablar de si Nicko es mejor baterista que Clive. Los problemas se evitan diciendo que son distintos y eso comienza a notarse pronto en este material. Fue evidente que McBrian no era tan contundente como Clive, pero sí era mucho más versátil. Nicko forma parte de esa especie de bateristas que pareciera no estar haciendo ningún tipo de esfuerzo al tocar música tan visceral. Al contrario, el tipo no para de reirse y de divertirse con lo que hacen. Esa energía fue la quinta esencia de Maiden.

Buena parte de esa diversión se debió a las grandes parrandas que adornaron la grabación del disco. “Piece of mind” fue grabado en las Bahamas y aquella relajación influyó de alguna manera en el sonido registrado. Además, la banda comenzaba a adquirir una madurez compositiva y a gestar un núcleo, una comunidad que algunos sostiene como la mejor alineación de Iron Maiden en su historia, la formada por Dickinson, Murray, Smith, Harris y McBrain.

Si bien el disco es muy agresivo, aquello no era una gran novedad para Maiden. Puede decirse que es el primer disco en el que el sonido de la banda es más pulcro, más técnico, tal y como lo demuestran canciones como “Revelations” o “Flight of Icarus”. A partir de este disco es que la mancuerna armónica que conformaban las guitarras de Dave Murray y Adrian Smith comienza a escalar de nivel.

DISCOGRAFÍA

1980
“Iron Maiden”

1981
“Killers”

1982
“The number of the beast”

1983
“Piece of mind”

1984
“Powerslave”

1986
“Somewhere in time”

1988
“Seventh son of a seventh son”

1990
“No prayer for the dying”

1992
“Fear of the dark”

1995
“The X factor”

1998
“Virtual XI”

2000
“Brave new world”

2003
“Dance of death”

2005
“Edward the great”

2006
“A matter of life and death”