“Es una apreciación más personal y religiosa que otra cosa”, fue la primera impresión de Milton Colindres, embajador de El Salvador en Costa Rica.
El consular agregó que nuestro país goza de buenas relaciones con las autoridades costarricenses y, que si en algún momento hubiese algún percance con la entrada de salvadoreños, todo se resolvería en buen término. “Pero no hay mayor problema. No existe mayor riesgo para los salvadoreños y cualquiera tiene el derecho de entrar al país y llegar al concierto”, continuó con la explicación. “De ninguna manera es el pensamiento de los costarricenses.”
Y sobre el mismo tema de los conciertos, el antecedente más cercano y palpable en Costa Rica es la prohibición, en febrero del año pasado, del recital de los estadounidenses Deicide. “Pero en esa ocasión fue porque la banda caía en apología del delito (imagen o incitación a cometer actos delictivos)”, es la explicación de Ana María Parra, periodista de La Nación de Costa Rica.
Para la comunicadora, esta vez Iron Maiden no cae en tal calificativo, a pesar de las insinuaciones del diputado Massey al incluir en su comunicado traducciones de fragmentos de algunas canciones como “Powerslave” o “The number of the beast”.
“En el caso de Iron Maiden no hay argumentos para impedir su ingreso, porque todos los permisos ya están en orden y no hay apología del delito, como con Deicide”, son las palabras de Mario Zamora, director de Migración de Costa Rica. “De hecho, la gente en Costa Rica está muy molesta y avergonzada por la valoración tan fuera de contexto que hace este diputado sobre Iron Maiden”, amplió Parra.
Metaleros, indignados
“Los metaleros no somos delincuentes. Los tatuajes no son sinónimo de pandillas en nosotros. De hecho, nosotros recriminamos a este tipo de personas”, dijo Guillermo Jerez, un universitario parte de una numerosa delegación de roqueros que ya prepara maletas para Costa Rica.
“Es obvio que esa gente no conoce la realidad social de nuestra nación. Es por lo mismo: Ignorancia. Es lamentable que un diputado, que se supone debe conocer, esté dando este tipo de declaraciones, pues pone en ridículo al Gobierno tico”, cierra Roberto “el Palillo” Burgos, vocalista de la local banda Dreamlore.
“La gente en Costa Rica está muy molesta y avergonzada por la valoración tan fuera de contexto sobre Maiden.” Ana María Parra, periodista de La Nación de Costa Rica.
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