Iron Maiden
     

Salvadoreños acampan para Maiden


Los mismos ticos dicen que en ningún concierto la gente había acampado. Afuera del estadio Saprissa, una centena de guatemaltecos y salvadoreños ya esperaban la llegada de Iron Maiden, desde el viernes. El concierto es hasta mañana por la noche.

Joaquín Mendoza/ Oscar Leiva
internet@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 2/6/2008


Al llegar a las cercanías del estadio Saprissa, de San José, solo se alcanza a ver ticos, casi una centena de metaleros que poco a poco se congregan desde el viernes atraídos por la música de Iron Maiden, rodeados de varios carros aparcados e incluso un taxi adornado con stikers de Eddie, personaje insignia de la banda. Pero al adentrarse entre las camisas negras de roqueros a la espera del concierto del martes, y con un poco de curiosidad, los primeros “orkos” salvadoreños aparecen en escena.

Al preguntarle por cuscatlecos al conductor del “Iron taxi” —como él mismo lo llama—, este contesta: “Al otro lado creo que he visto varios”. Primera pista. Había que ir más al sur, el otro costado del Saprissa. Y en el trayecto, era casi imposible no notar la presencia de más metaleros con sus bolsas de dormir y las banderas ticas. Unos tocando guitarra, otros con síntomas de desvelo, incluso algunos retocando las pancartas de Eddie en motocicleta o sosteniendo la bandera costarricense.

De repente, casi saliendo de entre colchas y pancartas que hacían las veces de toldos, el primer metalero salvadoreño salió al sol. Para cuidar el puesto de sus compañeros, este roquero de 23 años que responde al nombre de Alfredo Urrutia quedó solo ayer por la mañana mientras dos de sus amigos hacían compra de víveres para aguantar una noche más la espera.

Diez minutos después, Ivo Fernández y José Sandoval llegaban con el botín y posaron para la foto. Oliver Ramírez también se les unió con una bandera azul y blanco. Pero 15 segundos después ya no era un cuarteto, sino más de 20 cuando se unieron ticos y chapines con sus banderas. Habían tenido tiempo de conocerse por la noche, cuando jugaron fútbol en la calle con música de Iron Maiden, como no, de fondo.

Y es que según un fanático tico: “Esto (acampar durante días) es algo que nunca se ha visto. Tal vez colas de horas, pero no de días.”

Solo salvadoreños, según cálculos de operadores, empresas que organizaron tour o promociones y gente particular, serían unos 1,000 los que se harían presente en el concierto. Los ticos también esperaban la presencia de muchos guatemaltecos, hondureños y nicaragüenses.