El zoo celebrará los 55 años de Manyula

Clara Villatoro
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La elefante será homenajeada durante tres fines de semana seguidos. Como ya ocurrió cuando se celebraron sus 50 años en el 2000, se le dará un pastel.

CIFRAS

 

55

años celebrará el zoológico a Manyula el próximo mes.

50

son los que lleva en San Salvador, ya que llegó en junio de 1955.


Manyula, la elefante del Zoológico Nacional, celebrará a lo grande su cumpleaños número 55. La cifra, difícil de alcanzar para un elefante asiático, ha llevado a las autoridades a elaborar un programa de actividades en su honor durante los tres últimos fines de semana de julio.

Según Mario Guevara, director del parque, la fecha prevista para iniciar las celebraciones es el 16 de julio, con la degustación de un gran pastel “para la cumpleañera”. “Todos están invitados a la celebración, pero el pastel es solo para ella”, matiza Guevara.

La “fiesta” abarcará del 16 al 31 de julio. Se espera contar con la participación de payasos reconocidos, grupos musicales, danza moderna y folklórica.

Para el desarrollo de los festejos, las autoridades del zoológico tendrán colaboradores. “Hemos recibido apoyo de casas de la cultura de diferentes lugares para esta celebración; ellos darán soporte en la parte artística”, expresó Guevara.

Diferentes empresas también se han unido a la conmemoración y ofrecerán degustaciones de productos en el período de las celebraciones.

Más seguridad

Las autoridades del zoo decidieron planificar la fiesta de esta manera “para evitar el peligro”. Según Jorge Porras, coordinador técnico de la institución, cuando en junio del 2000 se conmemoró el cumpleaños número 50 de Manyula, se tuvo la “mala experiencia” de saturar el parque con 50 mil visitantes en un solo día.

“Ahora esperamos contar con el apoyo del COEN, y tener regulada la asistencia en los tres fines de semana de celebraciones”, manifestó Guevara.

Manyula vino al país en 1955 procedente de un parque zoológico de la ciudad alemana de Hamburgo. Junto con ella llegaron tigres de Bengala, camellos, antílopes y cebras, entre otros, pero la elefante es la única sobreviviente.

Pese a esa longevidad, no fue hasta el 2000 cuando las autoridades del parque comenzaron a desarrollar actividades por su natalicio.

José Manuel Bonilla, director nacional de espacios de desarrollo cultural de CONCULTURA, institución de la que depende el zoológico, añadió otro objetivo a la celebración: “La intención es que la población venga y celebre con Manyula, pero también que la población esté cada vez más consciente de que, tarde o temprano, Manyula se va a morir, porque ya nos vivió bastante”.

Las autoridades mantienen abierta la invitación al público para unirse a las festividades en honor de la elefante el próximo mes. El programa no está cerrado.


La elefante que aúna recuerdos de tres generaciones

“Manyuuula... Manyula”, coreaban con voz suave los niños de una escuela frente al recinto de la elefante. Los pequeñitos de entre 2 y 5 años no escondían su admiración por un paquidermo que supera en edad a sus padres. Ella les correspondió acercando su larga trompa a la cerca que los separaba.

Fuera del grupo se encontraba Rosa Vilma Landaverde, de 50 años, quien al observarlos recordó su primera visita al parque: “Traté de meter mi mano y ella se acercó. Mi mamá me regañó porque le daba miedo; tenía ocho años”.

A su lado se encontraba su nieta, Hilda Cartagena, de seis años, quien contemplaba a Manyula, mientras su abuela platicaba. “A mí me gusta verla, es bien grande”, interrumpía la pequeña.

La elefante ha entretenido a muchas generaciones, ya que cuando llegó tenía apenas cinco años de vida. Pese a su edad, es considerada “la principal atracción del parque”.

El paso de los años es evidente. “Cuando vine por primera vez, ella estaba más lisita y creo que hasta con piel más clara. Ahora ya está más arrugadita y con piel tostadita”, comentó Landaverde.

Todo aquel que la haya visitado tiene recuerdos . Marina Solís, de 65 años, comentó sus memorias: “Vine para la inauguración; yo iba a tercer grado, muchos niños le daban golosinas, pero uno trató de engañarla y le dio una piedra. Ella se la regresó, pero en la frente”.

Manyula “tiene su temperamento”. Según Jorge Campos, uno de sus cuidadores, hay “chispas de cólera repentinas”; pero no niega su carisma. El dulce de atado le sirve para “ganar su confianza”. Ella celebrará sus 55 años en los que ha compartido con varias generaciones de salvadoreños.