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Un zoo pionero
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El zoológico Hagenbeck de Hamburgo,
el que vendió a Manyula a El Salvador,
era, y sigue siendo, uno de los más
prestigiosos del mundo.
Carl Hagenbeck, hasta entonces un pescador,
dio el primer paso en 1848, cuando abrió
un negocio de importación de fauna
salvaje.
Su hijo, también llamado Carl,
fue quien inauguró en 1874 el zoológico
Carl Hagenbeck, que al principio se dedicó
casi por completo a la importación
y exportación de animales.
A finales del siglo XIX, el negocio de
los Hagenbeck era el que mayor número
de animales salvajes embarcaba en todo el
mundo.
El zoológico propiamente dicho
abrió sus puertas en 1907, y fue
el primero en tratar de recrear los ambientes
naturales de las especies.
En junio de 1955 llegó a El Salvador
Dietrich Hagenbeck, quien permaneció
en el país 15 días para supervisar
cómo se aclimataban Manyula y los
otros 17 ejemplares.
Hoy, el zoológico Hagenbeck es un
referente en cuanto a cría. El parque
tiene 12 elefantes asiáticos; tres
de ellos nacidos en Hamburgo.
Manyula viajó, según consigna
el documento, en un barco llamado Rheinstein,
que partió del puerto de Hamburgo
y llegó al puerto unionense de Cutuco.
El consignatario era el Gobierno de El Salvador.
El listado de los 18 animales que se escribió
en el documento de embarque aparece encabezado
por un elefante hembra de tres años
de edad.
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Un documento fechado en 1955 al que ha tenido
acceso LA PRENSA GRÁFICA desmiente que
Manyula, la elefanta del Zoológico Nacional,
tiene 55 años, tal y como las autoridades
del propio parque tienen previsto celebrar este
próximo sábado 23 de julio.
La prueba, que reduce en dos años la
edad oficial del animal, es una copia del documento
que se emitió en el puerto de Hamburgo
cuando Manyula fue embarcada rumbo a Cutuco,
La Unión. En el listado de 18 animales
de nueve especies diferentes que fueron comprados
aquel año por el Gobierno aparece en primer
lugar un elefante hembra de tres años.
Está fechado el 14 de mayo de 1955, por
lo que la matemática más elemental
indica que la elefanta llegada a El Salvador nació
en 1952, y no en 1950. Tiene, por lo tanto, 53
años de edad.
Cabe recordar que Manyula y otros 17 animales
(entre ellos cebras, camellos, canguros y tigres
de Bengala) fueron comprados por el Gobierno al
zoológico Hagenbeck, nombre que recibe
el zoológico de Hamburgo, en Alemania.
Todos ellos fueron embarcados en la ciudad alemana
dentro de una nave llamada Rheinstein, y junto
con ellos viajó Dietrich Hagenbeck un
presunto familiar de los propietarios del zoo
alemán, quien permaneció 15
días en El Salvador, mientras se aclimataban
los ejemplares.
Se desconoce qué día llegó
el barco al puerto de Cutuco, pero el 28 de junio
de 1955, 45 días después de la salida,
Manyula y el resto de los animales fueron presentados
en público por el Zoológico Nacional,
tal y como lo recogió la edición
de LA PRENSA GRÁFICA del día siguiente.
Prueba testimonial
Fue el historiador Klaus Gille, encargado del
archivo de ese parque, quien hizo llegar el documento
cuando este periódico se lo solicitó.
Cuestionado sobre si alguna autoridad salvadoreña
se había puesto antes en contacto con él,
Gille fue enfático: Desde que llevo
en este lugar, no. Él es el encargado
del archivo desde 1998.
Los años son importantes, ya que en 1999
se comenzó a gestar el error. Fue entonces
cuando iniciaron los preparativos para la celebración
de los 50 años, evento que tuvo lugar en
junio de 2000. Nunca antes se había tenido
en cuenta el cumpleaños del animal.
Además, y con la idea de recabar pruebas
adicionales sobre la edad, este periódico
hizo llegar al historiador alemán una fotografía
de Manyula de junio de 1955. Se hizo con la idea
de que los expertos de aquel país pudieran
señalar qué edad tenía, ya
que en esa imagen se aprecia a la cría
junto con personas. El zoológico Hagenbeck
tiene en la actualidad 12 elefantes asiáticos
y, a escala mundial, es uno de los más
exitosos en el tema de la cría en cautividad.
Tras consultar al jefe de los cuidadores de
este prestigioso parque, Klaus Gille respondió
que este intento resultó infructuoso: El
tamaño varía en cada ejemplar, y
el elefante de la fotografía podría
tener menos de tres años o más de
cinco.
Más significativos resultaron los cuestionamientos
que se hicieron a muchas de las personas que participaron
en la decisión de celebrar el 50.º
cumpleaños en junio de 2000. Ninguna de
ellas dijo conocer una sola prueba documental
que ampare los 55 años que se tiene previsto
anunciar mañana en conferencia.
Dimos por sentado que esa edad tenía,
admite ahora Ileana Ochoa, la ex directora del
parque en esos años. Que yo sepa,
nunca se designó a alguien para contactar
con Alemania, se sincera Julio Pérez,
veterinario que trabaja en el zoo desde hace 15
años. Desde enero de 1995 trabaja en el
parque Jorge Porras, quien ahora funge como coordinador
técnico y quien justifica la ausencia de
documentos por el accionar de las ratas
(ver artículo de la página 8).
No nació en Alemania
Aunque sin duda la más significativa,
la edad no fue la única sorpresa que depararon
los archivos de Hagenbeck. La ficha que poseen
los alemanes habla de un ejemplar que allá
era conocido con el nombre de Manduli
(ver nota aparte).
Otro dato nuevo hasta la fecha es su lugar de
nacimiento. Al contrario de lo que se creía,
la mítica elefanta salvadoreña no
nació en Alemania, sino que fue comprada
en la India por el zoológico en abril de
1954.
Este dato (no haber nacido en el zoológico)
es, por cierto, el que impide conocer el día
exacto de su llegada al mundo. Tan solo 13 meses
después de haber sido enviada a Hagenbeck,
fue embarcada rumbo a El Salvador con tres
años, según demuestra el documento
en poder de este periódico.
Más allá de la edad del animal,
un dato que no resulta en realidad tan relevante,
el hallazgo pone al descubierto la ligereza con
la que en su día se manejó el tema.
También ilustra la falta de interés
de las administraciones posteriores para conocer
el pasado de Manyula, el animal más carismático
de El Salvador.
Consultados sobre la elefanta, Mario Guevara,
actual director del zoo, y José Manuel
Bonilla, director nacional de espacios de desarrollo
cultural de CONCULTURA, coincidieron en calificarla
como el símbolo del parque, aunque
no esté en el logo. Un símbolo
del que ni siquiera se conocía su verdadera
edad.
En Alemania se llamaba Manduli
Desde 1955, la elefanta del Zoológico
Nacional recibe el nombre de Manyula porque, como
nunca se dudó oficialmente, lo trajo desde
Hamburgo. Ahora se sabe que en los libros de registro
de Hagenbeck se llamaba Manduli.
Aunque aparece escrito a mano, su nombre
no es Manyula, sino Manduli, expresa con
naturalidad el encargado del archivo del zoológico
alemán. Por un cambio voluntario o por
un error de interpretación de las palabras
del cuidador que viajó junto con los animales,
lo cierto es que Manyula fue el nombre que escucharon
los periodistas que asistieron al zoológico
el 28 de junio de 1955, cuando la pequeña
fue presentada.
En su edición del día siguiente,
este periódico llevó a su portada
la presentación pública de los 18
animales que acababan de cruzar el océano
Atlántico.Ahí se identifica a la
elefanta como Manyula.
Más de 50 años han pasado ya,
y está claro que Manyula será el
nombre con el que será enterrada. No obstante,
según los archivos alemanes, ese no fue
el nombre con el que la bautizaron en la India.
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Entrevista con Klaus Gille
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De aquí salió un
ejemplar de 3 años de edad
A sus 50 años, el historiador alemán
Klaus Gille es la persona que desde hace
siete está al frente del archivo
del zoológico Hagenbeck, en Hamburgo.
A petición de LA PRENSA GRÁFICA,
Gille se sumergió entre los viejos
libros del zoo para llegar a la conclusión
de que los únicos documentos que
citan la edad de Manyula señalan
que vino en 1955 a El Salvador con
tres años, por lo que ahora
no podría tener 55.
En El Salvador no hay documentos que
señalen qué día nació
Manyula. ¿Se conoce en Hamburgo ese
dato?
No, no hay ningún documento que
diga con exactitud qué día
nació. En abril de 1954 el elefante
fue importado por el zoológico Hagenbeck
desde la India, y no hay archivos sobre
el nacimiento, es decir, no podemos afirmar
ni el día ni el lugar exacto dentro
de la India.
Entonces, ¿Manyula no nació
dentro del zoológico de Hamburgo?
Obviamente no. Nació en la India.
¿No hay ningún documento
que diga qué edad tenía el
elefante cuando salió de Alemania
hacia El Salvador?
Sí los hay. Los documentos oficiales
tanto de la compañía naviera
como de la aduana alemana señalan
siempre que el elefante que se embarcó
en Hamburgo era un ejemplar hembra de tres
años de edad. No sé de qué
manera pudieron conocer ese dato en 1955,
pero es el único que tenemos.
Uno de esos documentos es el que envió
a LA PRENSA GRÁFICA. ¿Se puede
considerar un documento real?
Lo que envié es una copia del documento
que se necesitaba para poder embarcar a
los animales, el único que tenemos
que hace referencia a la edad.
¿Por qué, si es un documento
alemán, hay una parte que viene escrita
en español?
Porque eran documentos que iban para las
autoridades locales de El Salvador.
Señor Gille, ¿desde hace
cuántos años es usted el encargado
del archivo del zoológico?
Desde 1998.
¿Alguien desde El Salvador había
tratado alguna vez de contactarlo para preguntar
por la edad de Manyula?
Desde que llevo en este lugar, no. Por
cierto, en los libros que tenemos su nombre,
aunque está escrito a mano, no es
Manyula, sino Manduli.
¿Manduli? ¿Es palabra
de origen alemán?
No, a mí me suena como un nombre
de la India, pero no puedo decir qué
significa.
Para concluir, ¿quiere decir
algo al pueblo salvadoreño?
Les deseo una agradable fiesta de cumpleaños,
ya que para celebrar no debe importar qué
tan joven o vieja es Manyula. Les envío
mis mejores deseos desde el zoológico
Hagenbeck.
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