Manyula tiene 53 AÑOS

Roberto Valencia
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LA PRENSA GRÁFICA revela un informe de 1955 que prueba que la elefanta que se embarcó rumbo a El Salvador tenía tres años, y no los cinco que se cree.


Un zoo pionero

 

El zoológico Hagenbeck de Hamburgo, el que vendió a Manyula a El Salvador, era, y sigue siendo, uno de los más prestigiosos del mundo.

Carl Hagenbeck, hasta entonces un pescador, dio el primer paso en 1848, cuando abrió un negocio de importación de fauna salvaje.

Su hijo, también llamado Carl, fue quien inauguró en 1874 el zoológico Carl Hagenbeck, que al principio se dedicó casi por completo a la importación y exportación de animales.

A finales del siglo XIX, el negocio de los Hagenbeck era el que mayor número de animales salvajes embarcaba en todo el mundo.

El zoológico propiamente dicho abrió sus puertas en 1907, y fue el primero en tratar de recrear los ambientes naturales de las especies.

En junio de 1955 llegó a El Salvador Dietrich Hagenbeck, quien permaneció en el país 15 días para supervisar cómo se aclimataban Manyula y los otros 17 ejemplares.

Hoy, el zoológico Hagenbeck es un referente en cuanto a cría. El parque tiene 12 elefantes asiáticos; tres de ellos nacidos en Hamburgo.

Manyula viajó, según consigna el documento, en un barco llamado Rheinstein, que partió del puerto de Hamburgo y llegó al puerto unionense de Cutuco. El consignatario era el Gobierno de El Salvador.

El listado de los 18 animales que se escribió en el documento de embarque aparece encabezado por un elefante hembra de tres años de edad.

Un documento fechado en 1955 al que ha tenido acceso LA PRENSA GRÁFICA desmiente que Manyula, la elefanta del Zoológico Nacional, tiene 55 años, tal y como las autoridades del propio parque tienen previsto celebrar este próximo sábado 23 de julio.

La prueba, que reduce en dos años la edad oficial del animal, es una copia del documento que se emitió en el puerto de Hamburgo cuando Manyula fue embarcada rumbo a “Cutuco, La Unión”. En el listado de 18 animales de nueve especies diferentes que fueron comprados aquel año por el Gobierno aparece en primer lugar un elefante hembra “de tres años”.

Está fechado el 14 de mayo de 1955, por lo que la matemática más elemental indica que la elefanta llegada a El Salvador nació en 1952, y no en 1950. Tiene, por lo tanto, 53 años de edad.

Cabe recordar que Manyula y otros 17 animales (entre ellos cebras, camellos, canguros y tigres de Bengala) fueron comprados por el Gobierno al zoológico Hagenbeck, nombre que recibe el zoológico de Hamburgo, en Alemania.

Todos ellos fueron embarcados en la ciudad alemana dentro de una nave llamada Rheinstein, y junto con ellos viajó Dietrich Hagenbeck —un presunto familiar de los propietarios del zoo alemán—, quien permaneció 15 días en El Salvador, mientras se aclimataban los ejemplares.

Se desconoce qué día llegó el barco al puerto de Cutuco, pero el 28 de junio de 1955, 45 días después de la salida, Manyula y el resto de los animales fueron presentados en público por el Zoológico Nacional, tal y como lo recogió la edición de LA PRENSA GRÁFICA del día siguiente.

Prueba testimonial

Fue el historiador Klaus Gille, encargado del archivo de ese parque, quien hizo llegar el documento cuando este periódico se lo solicitó. Cuestionado sobre si alguna autoridad salvadoreña se había puesto antes en contacto con él, Gille fue enfático: “Desde que llevo en este lugar, no”. Él es el encargado del archivo desde 1998.

Los años son importantes, ya que en 1999 se comenzó a gestar el error. Fue entonces cuando iniciaron los preparativos para la celebración de los 50 años, evento que tuvo lugar en junio de 2000. Nunca antes se había tenido en cuenta el cumpleaños del animal.

Además, y con la idea de recabar pruebas adicionales sobre la edad, este periódico hizo llegar al historiador alemán una fotografía de Manyula de junio de 1955. Se hizo con la idea de que los expertos de aquel país pudieran señalar qué edad tenía, ya que en esa imagen se aprecia a la cría junto con personas. El zoológico Hagenbeck tiene en la actualidad 12 elefantes asiáticos y, a escala mundial, es uno de los más exitosos en el tema de la cría en cautividad.

Tras consultar al jefe de los cuidadores de este prestigioso parque, Klaus Gille respondió que este intento resultó infructuoso: “El tamaño varía en cada ejemplar, y el elefante de la fotografía podría tener menos de tres años o más de cinco”.

Más significativos resultaron los cuestionamientos que se hicieron a muchas de las personas que participaron en la decisión de celebrar el 50.º cumpleaños en junio de 2000. Ninguna de ellas dijo conocer una sola prueba documental que ampare los 55 años que se tiene previsto anunciar mañana en conferencia.

“Dimos por sentado que esa edad tenía”, admite ahora Ileana Ochoa, la ex directora del parque en esos años. “Que yo sepa, nunca se designó a alguien para contactar con Alemania”, se sincera Julio Pérez, veterinario que trabaja en el zoo desde hace 15 años. Desde enero de 1995 trabaja en el parque Jorge Porras, quien ahora funge como coordinador técnico y quien justifica la ausencia de documentos por el accionar de “las ratas” (ver artículo de la página 8).

No nació en Alemania

Aunque sin duda la más significativa, la edad no fue la única sorpresa que depararon los archivos de Hagenbeck. La ficha que poseen los alemanes habla de un ejemplar que allá era conocido con el nombre de “Manduli” (ver nota aparte).

Otro dato nuevo hasta la fecha es su lugar de nacimiento. Al contrario de lo que se creía, la mítica elefanta salvadoreña no nació en Alemania, sino que fue comprada en la India por el zoológico en abril de 1954.

Este dato (no haber nacido en el zoológico) es, por cierto, el que impide conocer el día exacto de su llegada al mundo. Tan solo 13 meses después de haber sido enviada a Hagenbeck, fue embarcada rumbo a El Salvador “con tres años”, según demuestra el documento en poder de este periódico.

Más allá de la edad del animal, un dato que no resulta en realidad tan relevante, el hallazgo pone al descubierto la ligereza con la que en su día se manejó el tema. También ilustra la falta de interés de las administraciones posteriores para conocer el pasado de Manyula, el animal más carismático de El Salvador.

Consultados sobre la elefanta, Mario Guevara, actual director del zoo, y José Manuel Bonilla, director nacional de espacios de desarrollo cultural de CONCULTURA, coincidieron en calificarla como “el símbolo del parque, aunque no esté en el logo”. Un símbolo del que ni siquiera se conocía su verdadera edad.


En Alemania se llamaba Manduli

Desde 1955, la elefanta del Zoológico Nacional recibe el nombre de Manyula porque, como nunca se dudó oficialmente, lo trajo desde Hamburgo. Ahora se sabe que en los libros de registro de Hagenbeck se llamaba Manduli.

“Aunque aparece escrito a mano, su nombre no es Manyula, sino Manduli”, expresa con naturalidad el encargado del archivo del zoológico alemán. Por un cambio voluntario o por un error de interpretación de las palabras del cuidador que viajó junto con los animales, lo cierto es que Manyula fue el nombre que escucharon los periodistas que asistieron al zoológico el 28 de junio de 1955, cuando la pequeña fue presentada.

En su edición del día siguiente, este periódico llevó a su portada la presentación pública de los 18 animales que acababan de cruzar el océano Atlántico.Ahí se identifica a la elefanta como Manyula.

Más de 50 años han pasado ya, y está claro que Manyula será el nombre con el que será enterrada. No obstante, según los archivos alemanes, ese no fue el nombre con el que la bautizaron en la India.


Entrevista con Klaus Gille

 

“De aquí salió un ejemplar de 3 años de edad”

A sus 50 años, el historiador alemán Klaus Gille es la persona que desde hace siete está al frente del archivo del zoológico Hagenbeck, en Hamburgo. A petición de LA PRENSA GRÁFICA, Gille se sumergió entre los viejos libros del zoo para llegar a la conclusión de que los únicos documentos que citan la edad de Manyula señalan que vino en 1955 a El Salvador “con tres años”, por lo que ahora no podría tener 55.

En El Salvador no hay documentos que señalen qué día nació Manyula. ¿Se conoce en Hamburgo ese dato?

No, no hay ningún documento que diga con exactitud qué día nació. En abril de 1954 el elefante fue importado por el zoológico Hagenbeck desde la India, y no hay archivos sobre el nacimiento, es decir, no podemos afirmar ni el día ni el lugar exacto dentro de la India.

Entonces, ¿Manyula no nació dentro del zoológico de Hamburgo?

Obviamente no. Nació en la India.

¿No hay ningún documento que diga qué edad tenía el elefante cuando salió de Alemania hacia El Salvador?

Sí los hay. Los documentos oficiales tanto de la compañía naviera como de la aduana alemana señalan siempre que el elefante que se embarcó en Hamburgo era un ejemplar hembra de tres años de edad. No sé de qué manera pudieron conocer ese dato en 1955, pero es el único que tenemos.

Uno de esos documentos es el que envió a LA PRENSA GRÁFICA. ¿Se puede considerar un documento real?

Lo que envié es una copia del documento que se necesitaba para poder embarcar a los animales, el único que tenemos que hace referencia a la edad.

¿Por qué, si es un documento alemán, hay una parte que viene escrita en español?

Porque eran documentos que iban para las autoridades locales de El Salvador.

Señor Gille, ¿desde hace cuántos años es usted el encargado del archivo del zoológico?

Desde 1998.

¿Alguien desde El Salvador había tratado alguna vez de contactarlo para preguntar por la edad de Manyula?

Desde que llevo en este lugar, no. Por cierto, en los libros que tenemos su nombre, aunque está escrito a mano, no es Manyula, sino Manduli.

¿Manduli? ¿Es palabra de origen alemán?

No, a mí me suena como un nombre de la India, pero no puedo decir qué significa.

Para concluir, ¿quiere decir algo al pueblo salvadoreño?

Les deseo una agradable fiesta de cumpleaños, ya que para celebrar no debe importar qué tan joven o vieja es Manyula. Les envío mis mejores deseos desde el zoológico Hagenbeck.