La repercusión

 

 

La dirigencia de la entidad gubernamental admite que el hallazgo realizado por este periódico les hace replantear algunos conceptos.

Federico Hernández admitió que hay todavía “una gran cantidad de vacíos” en CONCULTURA, hecho que ligó a los “problemas presupuestarios”.

La falta de información precisa, como en el caso de la elefanta, es uno de los vacíos.

“La idea es atacar esos problemas en el mediano y largo plazo”, se sinceró Hernández.

Sin embargo, hacerlo supone una “inversión millonaria”.

En el contexto de esta respuesta aparecieron las palabras “modernización del zoológico”, aunque a largo plazo.

CONCULTURA, la entidad de la que depende el Zoológico Nacional, realizó ayer un ejercicio de autocrítica tras leer el reportaje de este periódico en el que se señala que Manyula, el animal más carismático del país, tiene 53 años, y no los 55 que se celebrarán el próximo sábado. La fiesta, por supuesto, no se detendrá, pero se añadirá “un signo de interrogación junto a la cifra 55”.

La investigación periodística ha cambiado algunas de las creencias que se tenían sobre la elefanta Manyula...

Se trata de una investigación que yo calificaría de oportuna, porque ha encontrado información que ni siquiera en el zoo se encontraba. Nos da una lección de cómo, cuando existe interés, se puede rastrear el historial de los ejemplares más antiguos. Arroja grandes lecciones a la dirección del parque.

¿Afectará de alguna manera la celebración este hallazgo?

Interviene José Manuel Bonilla (JMB), director de espacios de desarrollo cultural: Al contrario, creo que ha servido para ratificar dos cosas: la celebración, y que la elefanta es un símbolo del país.

Retoma la palabra Federico Hernández (FH): No afectará la celebración porque, al final, lo que menos importa es la edad; importa el festejo. Sin embargo, personalmente he sugerido al director del zoológico que cuando pongan “55 años” sobre el pastel, a la par se añada un signo de interrogación. Y lo que sugerimos a partir de ahora es que se comience a contar desde 1955, el año en el que llegó a El Salvador.

¿Nunca hubo el suficiente interés en la administración para detallar la fecha de nacimiento de Manyula?

Esta administración se encontró con que hacía cinco años que se habían celebrado los 50 años del ejemplar. Yo lo daba por sentado y me doy cuenta de que se ha basado mucho en la tradición oral a lo que le doy total validez.

JMB: Cuando se celebraron los 50 años, lo que respetábamos más justamente fueron las fotos de Manyula en aquella oportunidad, y todo lo que los cuidadores aseguraban, de generación en generación de cuidadores, que era que tenía 50 años.

¿Les dice algo el hecho de que eso se tomó a la ligera? Otras cosas podrían suceder igual en el zoo.

Yo no especularía sobre otras cosas. En este caso particular, me da la impresión de que se intentó buscar hace cinco años algún documento que pudiera avalar o no la edad de Manyula, pero fue un proceso de búsqueda un tanto superficial.

Los periódicos de 1955 no hablan de la edad del animal.

JMB: Es cierto, no lo detallaban.

Pero un periodista sí pudo conseguir esta información.

JMB: Sí, es lo que dijimos antes: cuando hay interés, se puede.

¿En qué calidad están los archivos del zoológico?

JMB: Desde 1999 que entramos a la dirección exigimos más control en los archivos, ahora ya todo lo tenemos mecanizado. Decir que los archivos se han destruido por los roedores, que puede ser cierto, está bajo responsabilidad de quien lo diga.

¿Se creará algún tipo de comisión para indagar mejor todo lo relacionado con el pasado de Manyula?

FH: (Silencio.) Podemos iniciar una búsqueda por internet, pero para eso no hace falta crear una comisión... Se pueden hacer unas llamadas al zoológico alemán.