Un día después de que se demostrara que Manyula
no tiene los 55 años que se creía, las autoridades
del Zoológico Nacional y de CONCULTURA tuvieron
que sentarse ante los medios de comunicación para
anunciar los detalles de la larga fiesta de cumpleaños
que iniciará mañana.
En el pastel se pondrá un “55 y un signo
de interrogación”. Con estas palabras, José
Manuel Bonilla, director de Espacio Culturales,
admitió al final de la conferencia la validez
de los documentos logrados en Alemania, y se comprometió
a que la institución “va a profundizar en
las investigaciones planteadas”.
Pero, hasta llegar a ese punto, hasta que los
conferencistas mencionaron por primera vez la
edad de la cumpleañera, tuvieron que trascurrir
45 minutos. Por partes.
El evento estaba anunciado para las 10 de la
mañana, pero 18 minutos de retraso permitieron
que fueran los periodistas quienes comenzaran
a hablar sobre la edad de la elefanta. “Se
celebran 55, pero LA PRENSA GRÁFICA dice que tiene
53”, comentó Álex Pineda, del noticiero
de Teledós.
Ante el comentario, otro colega agregó en tono
jocoso que la elefanta Manyula “es como
las mujeres, no les gusta decir la edad verdadera”.
Sin duda, se respiraba en el ambiente el documento
que, redactado en Hamburgo en mayo de 1955, deja
claro que el animal que se embarcó rumbo a El
Salvador era un ejemplar “de tres años”.
Transcurridos los 18 minutos de retraso, ocuparon
sus asientos el ya citado José Manuel Bonilla;
Mario Guevara, director del zoo; Mauricio Ferrer,
presidente del COEN, y tres representantes de
distintos cuerpos de socorro.
Se habló de lo que se tenía que hablar: de que
la cita es a la 10 de la mañana, del gigantesco
pastel “propio de su dieta” que se
dará a la protagonista, de los eventos artístico-culturales,
de los patrocinadores, de las 60 mil personas
que esperan, de la seguridad, de las recomendaciones
para que los padres no pierdan a sus hijos ...
La contradicción
No por ser más trascendente, pero resultó curioso
que se presentara como uno de los atractivos que
varias empresas alimenticias vayan a hacer degustaciones
de sus productos. Curioso porque choca con lo
que hasta hace unas semanas era una firme voluntad:
prohibir el ingreso de alimentos en las áreas
de exhibición. “Las degustaciones serán
junto al área administrativa”, respondió
el director del zoo.
Más positivo resultó escuchar que mañana será
reabierto el herpetario, cerrado al público desde
el mes de noviembre de 2004.
Tras unos 10 minutos, en los que no se mencionó
la edad del animal, llegaron los siete minutos
que duró el turno de las preguntas de los periodistas,
en las que tampocó se preguntó por ese dato.
Ponentes y oyentes estaban dispuestos a concluir
su trabajo sin hablar sobre el documento del zoológico
alemán —el único que expresa la edad de
la elefanta—, que el miércoles echó por
tierra la edad oficial de 55 años, aún presente
en los afiches que se han preparado para el evento.
Una última pregunta (“¿Qué número se va
a poner en el pastel?”) fue la que tuvo
como respuesta que CONCULTURA acepta los cambios
en un cumpleaños que iba a celebrar en contra
de la única prueba escrita que existe.
El periodismo, a poco más de una semana para
celebrar su día, tampoco salió bien librado.