Un delgado manto
de neblina se cierne todos los días
sobre los picosmontañosos
de Chalatenango.
Las zonas más elevadas
son ricas en manantiales
fríos y cristalinos.
También en exóticas flores
y aves. Los pinos son
los amosy señoresde esta
región. Durante las noches
estos árboles ejecutan,
al compás de viento, una danza llena
decrujidos.
En ocasiones este vals de
la naturaleza puede devenir en pequeñas
chispas de fuego.
Pero los vendavales que se cuelan
entre los pinos, robles y encinas también
traen otros sonidos: el de las escurridizas
aves, mamíferos y reptiles que
pueblan esta zona de gran diversidad
biológica.
Solo en La Montañona, un macizo
que abarca siete municipios, se han
contabilizado 205 especies de flora.
Los amantes de la ornitología también
puede deleitarse admirando alguna
de las 133 especies de aves que han sido
documentas en esa región. Científicos
calculan queal menos 25 especies pasan
en esa región boscosa durante parte del
año, generalmente entre septiembre y
abril.
Para adentrarse a este pequeño paraíso
es recomendable un vehículo de
doble tracción. Durante el ascenso se
pueden apreciar los cultivos de hortalizas
de los lugareños.
Mientras que en el bosque nebuloso
El Pital, además de la belleza paisajística,
se encuentra una de las zonas de infiltración
de agua más importantes del
país. El lugar también acoge la mayor
concentración de gimnospermas de
Centroamérica. En estacategoría botánica
se encuentran las semillas de pino.
En este punto del país también se pueden
avistar ejemplares de quetzales.
En Miramundo, una región que también
se caracteriza por sus habitantes de
tez blanca y mejillas rosadas, puede encontrar
las bellezas y la aventura que
ofrece la naturaleza y también alojamiento
contodas las comodidades de la
ciudad.
Los vecinos, acostumbrados al frío,
suelen recibir al visitantecon el carácter
apacible que se forja en las tierras campiranas.
Sin duda un refugio si usted quiere
huir del bullicio de la ciudad y respirar
aire fresco... sin salir del país.