“Mi abuela materna me dijo cuando era una niña que quería que me convirtiera en Miss Japón antes de los 20 años”, expresó Riyo Mori en la primera conferencia de prensa como nueva soberana.
Con una estatura de 1.79, Mori se emocionó hasta las lágrimas y ante la prensa aseguró: “Estoy tan agradecida con mis padres, con la gente que ha estado conmigo... Es una de las experiencias más hermosas que he tenido en los últimos 10 años”.
“Ella es una gran campeona, una increíble mujer y ya escuché que en Japón se volvieron completamente locos al enterarse del triunfo de Mori”, afirmó el magnate Donald Trump.
La nueva reina de belleza relató que hace aproximadamente un año tuvo que escoger entre mudarse a Nueva York para tomar clases de baile —disciplina que describe como su pasión— o posponerlo para entrar al concurso.
“Para lograr este sueño (de convertirse en Miss Universo) tuve que abandonar otro —manifestó—. Ahora tengo la oportunidad nuevamente de ir a Nueva York, pero esta vez es mucho más lo que podré hacer.”
El jurado, cuya decisión constituye una tercera parte de la puntuación total, enfocó su pregunta en la niñez de la candidata. Mori relató que el recuerdo más valioso de su infancia es la convivencia con maestros y estudiantes en sus clases de danza pues aprendió, entre otras cosas, a mantener la paciencia y una actitud positiva.
Mori se distinguió durante el concurso por usar vestidos de grandes diseñadores, como Gucci.